No pudo más

LBNL

Y le entiendo. A Stephane Hessel le debió dar la puntilla que Berlusconi estuviera a punto de ganar las elecciones en Italia. Y menos mal que no le dio tiempo a enterarse de la demanda de Bárcenas por despido improcedente.

Tuve el privilegio de conocer a Hessel en persona y poder compartir una cena con él y algunas pocas personas más hace un par de años. Ese día yo me había levantado temprano, desayuné café con leche, me duché escuchando la radio y… espera, me estoy pareciendo a Cebrián cuando centra las necrológicas en sí mismo. Bueno, lo que sí es cierto es que me sentí completamente privilegiado de haber podido escuchar de boca de Hessel detalles de cómo René Cassin, Eleanor Roosevelt, él mismo y otros pocos prepararon la Declaración Universal de Derechos Humanos, sus recuerdos de la resistencia anti nazi, sus experiencias diplomáticas y otras historias igualmente interesantes.

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