David Rodríguez
El IDESCAT (Instituto de Estadística de Catalunya) publicó el mes de febrero su encuesta sobre las condiciones de vida referentes al año anterior, en la que se puede ver una radiografìa de la pobreza, las privaciones y las desigualdades que se viven de manera estructural en este territorio, sin que parezca que el paso de tiempo pueda conseguir corregirlas.
El titular más destacado del sondeo es que el 24.4% de la población catalana está en riesgo de pobreza o exclusión social (lo que se conoce como tasa AROPE), nada más y nada menos que una cuarta parte del total. Este porcentaje se ha mantenido por encima del 20% desde el año 2016, alcanzando un pico algo superior al 25% durante la pandemia y descendiendo ligeramente a partir de entonces. Sigue leyendo