Juanjo Cáceres
Sin comerlo ni beberlo, llegaron las elecciones catalanas, y casi coincidiendo con ese alegre anuncio, el pasado fin de semana tenía lugar el congreso del PSC, donde la noticia no fue solo la requeteconfirmación de Salvador Illa como candidato a la presidencia de la Generalitat, sino, sobre todo, los signos de que la estructura del partido preparaba su entrada en el próximo gobierno de la Generalitat.
Entre los mismos, no sorprende demasiado que la alcaldesa de Sant Boi y presidenta de la Diputació de Barcelona, Lluïsa Moret, acabase situada como número 2, posición que de hecho ya ejercía en la ejecutiva anterior. Sí lo es la condición adquirida por Nuria Parlón, alcaldesa de Santa Coloma, que al convertirse en portavoz culmina su ciclo de reconciliación con la estructura orgánica socialista, después de aquellas primarias a cara de perro que perdió con el eterno Miquel Iceta -el cual sigue, por cierto, en su condición de presidente del partido. La visibilidad que ostentarán también nombres clásicos como la alcaldesa Nuria Marín (Hospitalet de Llobregat) o Antonio Balmón (Cornellà), hacen pensar que varios de ellos, como los anteriores nombres mencionados, estarían en la parrilla de salida para ocupar carteras de Conseller/a en la próxima legislatura y proceder así, por fin, a su relevo municipal, ahora que todavía faltaran casi tres años para las próximas municipales y que el nuevo alcalde tendría tiempo de asentarse tras la salida de ciertos dinosaurios que aún conservan la vara de mando. Sigue leyendo