Hoy hace dos años. ¡Feliz cumpleaños!

TODOS LOS ARTICULISTAS DEL SEGUNDO AÑO DE DEBATE CALLEJERO

Aitor Riveiro
Dos años y todavía no hemos arreglado el mundo. Y mira que contamos en Debate Callejero con mentes preclaras, inteligencia colectiva para dar y tomar, comentaristas de lujo que saben de energía, política nacional, política internacional, geoestrategia, economía, sanidad, educación, demoscopia, literatura (de la buena y de la barata), fútbol y Rock&Roll. Pero nada, no hemos conseguido influir lo más mínimo en lograr que el planeta sea un lugar más apacible para seres humanos y demás fauna.
Sin embargo, no son dos años tirados por la borda o desperdiciados. En todo este tiempo hemos pasado (yo por lo menos) muchas más horas en Debate Callejero que en muchas otras páginas de Internet; he leído más en profundidad muchos artículos de este ‘blog’ que los reportajes de los mejores periódicos de este país; he aprendido más gracias a los comentarios que se hacen en DC que en muchas tertulias de radio o televisión.
Muchos gurús de la nueva era de la comunicación predicen para 2009 el final de eso que llaman la blogosfera en una suerte de ‘big crunch’ que acabará con la inmensa mayoría de los blogs de Internet. No creo que pase con Debate Callejero, donde lo importante no es la relevancia, tener muchas o pocas visitas, más o menos comentarios. Pero si pasara, sería una auténtica lástima y yo no sabría que hacer por las mañanas mientras desayuno.
Espero veros a todos aquí dentro de un año.

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Una hora en tierra de nadie da para mucho

Barañain

 

El vuelo se presentaba largo, más de ocho horas, e incómodo, con el avión lleno de gente bullanguera, incluido un ruidoso grupo de jóvenes italianos guays encantados de haberse conocido (una redundancia, habiéndose dicho ya su procedencia) y un grupo de aun más jóvenes israelíes dirigidos por quien imaginé que era surabino. Sentado como estaba al fondo de la cabina, en la clase turista de Iberia, el transcurso del viaje me hizo testigo a la fuerza del continuo ir y venir de gente al aseo, así como dela frecuente visita del rabino a las azafatas, de quienes buscaba no sé qué garantías sobre la observancia de preceptos o criterios kosher en la comida que iban a servir (eso me pareció deducir de los comentarios, no demasiado piadosos pero razonables, de alguna de las azafatas cada vez que les dejaba en paz el rabino petardo). El viaje resultaba pesado, pero al final del mismo me esperaba la ciudad de Nueva York. Aguantar a rabinos, ansiosos meones e italianos fashion parecía un precio bastante aceptable.

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Objetivos del milenio y crisis económica

Marta

 

Los efectos de la crisis económica en los países desarrollados, entre ellos España, son evidentes y nadie duda de que estamos ante malos tiempos, lo que se refleja en el aumento del paro, por ejemplo. Sin embargo, también habría que pensar qué puede suceder con los países que están en vías de desarrollo, o aquellos que no parecen encontrarse en vías de nada bueno, como pasa en algunos casos en África Subsahariana.

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Working on a dream

Millán Gómez

 

La victoria de Barack Obama en las elecciones presidenciales de Estados Unidos supone un soplo de aire fresco para la política internacional. Además, en paralelo, consigue retomar el interés por la política de numerosos ciudadanos que se encontraban anestesiados, aletargados y que no ejercían su derecho al voto como consecuencia de una falta de credibilidad en sus mandatarios. Su triunfo incluso permite que desde el extranjero se visualice a Estados Unidos como un país más amable, abierto y tolerante que antes. Su condición de primer afroamericano que ocupará el cargo de mayor responsabilidad del mundo derriba barreras que hasta hace poco tiempo parecían poco menos que infranqueables. No sabemos en qué medida a los estadounidenses les ha afectado el color de piel de Obama a la hora decidir el sentido de su voto pero es evidente que muchos ciudadanos que hasta ahora se sentían fuera del debate político ahora se encuentran más cómodos. La gran victoria de Obama es la de conciliar y aunar votos cuyo procedencia es de lo más ecléctica. Su capacidad de integración está fuera de toda duda y es su gran bagaje.

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¿De Reagan a Roosevelt?

Pablo Beramendi

  

Tras una campaña en la que la raza apenas se mencionó, el país entero, con Bush y Rice a la cabeza, celebra ahora la llegada de Obama a la presidencia con referencias constantes a su raza. Paradojas aparte, los votantes americanos han dado a Obama un mandato claro. La victoria demócrata refleja importantes cambios en el mapa electoral del país y en la base de apoyo de los principales partidos. Los hispanos han dado a Obama el triunfo en Colorado, Nuevo Méjico, Florida e incluso Carolina del Norte. Obama gana también entre las mujeres por amplio margen, y sobre todo domina el voto de las nuevas generaciones: el setenta por ciento de los menores de treinta años votó por el candidato demócrata. Los votantes blancos de más edad aparecen divididos (en torno a un 45% de apoyo al ganador) mientras que los afro-americanos, movilizados como nunca, fueron casi unánimes (96%). La coalición del arco iris soñada por Jessie Jackson en los ochenta se ha materializado un cuarto de siglo después. La combinación entre una nueva demografía electoral (el 40% de los nuevos votantes son minorías que no tienen miedo a un presidente negro), una campaña casi perfecta, y una situación económica e internacional extremas lo han hecho posible. Lo que Palin llamo la “real America”, la del hombre blanco, inculto, cazador y ultra religioso, la América en la que afro-americanos e hispanos no votaban y reducían el juego político a una oposición entre las elites demócratas de la costa y las elites republicanas del interior, es hoy la América del pasado. Ya empezó a serlo con Clinton, pero el robo de Florida en el 2000 y la victoria por la mínima en el 2004 gracias al voto de los evangélicos de Ohio alimentaron de nuevo la idea de que los votantes clave son los de siempre. De ahí Palin, un error motivado por pensar que el terreno de juego no había cambiado desde 2004. El nuevo juego político cambia en parte por la propia campaña demócrata y se abre a muchos grupos que participan en masa y por tanto se convierten en nuevas claves para ganar. Afroamericanos, hispanos, y jóvenes, se unen ahora a las bolsas de trabajadores blancos en Pensylvania, Ohio, Michigan, y Wisconsin.

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(E)lecciones

Ignacio Sánchez-Cuenca 

 

Uno de los vicios más odiosos que han introducido los periodistas en el lenguaje coloquial es que cualquier suceso se puede transformar casi de inmediato en algo “histórico”. Se producen máximos “históricos” en la Bolsa, destrucciones “históricas” de empleo, hay conciertos del tal Bruce Springstin (¿se dice así?) que pasan a la historia, también hay partidos de fútbol y bodas históricas, es histórico que España sea el único país del planeta en el que Gran Hermano ha superado diez ediciones, y por supuesto somos testigos de la historia tanto cuando ocurren calamidades como el 11-S, el 11-M o el colapso del sistema financiero, como cuando ocurren acontecimientos positivos y esperanzadores como la victoria de Obama. Con tanta historia, andamos todo el día buscando la noticia y muy orgullosos de vivir una época trepidante y plena de emociones “históricas”. Todos nos afanamos por estar en el momento y el lugar adecuados para poder contarlo después: que si París en Mayo del 68, que si Berlín en  1989… que si Chicago hace dos días escuchando el discurso triunfador de Obama.  Sigue leyendo

Una noche en vela

Aitor Riveiro

Forida, Florida y Florida. Son las 2:36, hora española, y lo único que se oye en televisión son sietes letras que han marcado el devenir democrático de Estados Unidos en los últimos 8 años.

En Florida se fraguó el más grande y peor ejecutado truco de magia de la Democracia. De tan grande que fue, y de tan mal ejecutado, el prestidigitador se llevó el gato al agua y nos la coló: Bush Jr. fue nombrado Comandante en Jefe.

Nunca entendí cómo el Partido Demócrata (PD) se dejó birlar las elecciones por el Partido Republicano (PR) de aquella manera ni cómo los demócratas se dejaron robar. ¿Cómo pudo Al Gore salir en televisión dando ganador a Bush Jr. cuando era evidente que no había ganado? ¿Cómo pudo el pueblo estadounidense mantenerse impávido ante ese gran desfalco?

En 2004 la cosa no fue distinta y el país fue escenario de lujo del segundo mayor robo de la Democracia. A la segunda, la ciudadanía tampoco despertó y Kerry tampoco dio la pelea. (A este respecto, el pasado domingo La2 de TVE ofreció un magnífico reportaje en ‘En Portada’).

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Cambio creíble… ¡y radical!

Padre de familia

 

¡Y tanto que es creíble el cambio que va a impulsar Obama en EEUU y el mundo entero a partir de ser elegido Presidente esta misma noche! Por fin pondremos punto y final a ocho años aciagos de una de las peores administraciones presidenciales de la historia de Norteamérica.

 

Han sido ocho años interminables llenos de conservadurismo moral (creacionismo), corrupción económica rampante (Enron, subprimes), imperialismo agresivo (Irak) y profunda ineficacia en política interior (Katrina). El mundo está mucho peor que hace ocho años y desde luego Estados Unidos ha perdido gran parte de su prestigio, atractivo y fuerza, militar, política e incluso económica.

 

Los Bush, Cheney, Rumsfeld, Wolfowitz, Perle y compañía pasarán esta noche definitivamente al cubo de la basura de la historia. Se prepararon a conciencia y tuvieron todos los medios para imponer su agenda. Y aún así, fracasaron estrepitosamente en su doble objetivo de desequilibrar los balances de fuerzas tanto en política interna, tratando de que el Presidente alcanzara poderes casi omnímodos, como de cara al exterior, pretendiendo reemplazar la legalidad internacional acordada tras la Segunda Guerra Mundial por otra más a la medida de un poder imperial que no tuviera límite alguno que respetar.

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La guerra civil, las responsabilidades individuales y una calle para Melchor Rodríguez

Alberto Penadés

 

Los fascistas no hicieron demasiados esfuerzos por ocultar sus crímenes, salvo tal vez en el caso de Gernika. Cuando al general Yagüe, que tiene calle en Madrid, le preguntó un periodista si era cierto que había fusilado a dos mil personas en Badajoz espetó un “no habrán sido tantos”. Incluso hay fotografías de las hileras de cadáveres. Y es al menos verosímil que Franco subrayara en público que no se detendría ante nada al ser preguntado si no habría que fusilar a media España para poder cumplir sus planes: “he dicho ante nada”.

 

Otros no han sido tan francos. Muchos de quienes se adhirieron al movimiento comunista internacional, supongo que la inmensa mayoría, necesitaban poder negar sus crímenes, en España como en la URSS. Así, lo más frecuente es que los asesinatos cometidos en la retaguardia republicana, además de combinarse con acusaciones pseudo-justificatorias que no se detienen ante el ridículo,  se atribuyan sobre todo a los anarquistas o a turbas incontroladas.  De todo eso hubo, naturalmente, pero también escuadrones de la muerte tan bien organizados como cabe esperarse, y con vínculos de obediencia con organizaciones políticas tan disciplinadas como el partido comunista. El ejemplo más extremo son las matanzas de Paracuellos.

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Objeción de conciencia: la última coartada

Barañain

Ha sido noticia días atrás el nacimiento en un hospital público sevillano del primer niño concebido al amparo de la Ley de Reproducción Asistida mediante un proceso de selección genética de embriones que permitirá salvar la vida, previo trasplante celular, a su hermano grave e incurablemente enfermo.

Los obispos se lanzaron en seguida al ataque, con la piedad y contención que les caracteriza, porque para lograr que viniera al mundo un ser genéticamente compatible con el hermano desahuciado y a salvo de su enfermedad, “se  ha privado de su derecho a la vida a  sus hermanos” en alusión a los embriones descartados. La respuesta obvia, de los afectados y de la inmensa mayoría de la gente es cuestionar esa moral que pretende anteponerse al legítimo interés de unos padres por salvar la vida de su hijo, del hijo realmente existente.

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