Senyor G
Pasados mediados de diciembre y con varias cosas de las que hablar.
¡Viva Cayo Lara!
La verdad es que será navidad y por eso no me dejo llevar para meter la rajada del siglo contra Podemos. Simplemente me apetece gritar porque sí que ¡Viva Cayo Lara! Aquí seguimos los de Izquierda Unida, no sé si seremos pitufos gruñones o somos los que a los pitufos gruñones les sonreímos y les decimos que algo habremos hecho bien ya que aquí seguimos, y cuando al final se trata de ir pueblo a pueblo y barrio a barrio estamos para seguir dando voz a las clases populares. Con nuestros errores, qué es lo que tenía no ser novedad. Como no sonreírles cuando ahora nos dirán en otro giro al personal que ellos serán la izquierda buena y fetén con lo que dijeron de nuestras banderas. Después del arriba y el abajo y otras cosas, pero es navidad y es mejor dejar la mochila de piedras en la puerta. Pero cómo fiarse de los consejos, que para mí no tengo.
Montando el Belén.
Esta semana pasada monté el Belén en casa, el pesebre y las figuras de mis padres. Mi madre me cedió el testigo y lo montamos por primera vez. Hasta ahora teníamos unos imanes con la sagrada familia, un par de ángeles y los tres magos de oriente. Una familia corta como muchas modernas de ahora, tres personas, y con la compañía de algún animal en el hogar. Sigue leyendo