La mujer en política

Aida Dos Santos

Aquí va un texto sobre la mujer en política. Sobre por qué la mujer está o no está en política. Sobre la mujer harta de la política, sobre la perversión de los partidos políticos y sobre los señores que en ellos se hallan.

Estas últimas semanas, estos últimos meses, voy hablando con un montón de mujeres de la periferia de distintas ciudades del país sobre sus vidas, sus experiencias, quiénes son y sus inquietudes. Entre otras cosas, les pregunto por el voto y su activismo o militancia política, otras veces, confesar sus filias y fobias partidistas es parte de la conversación. Parece mentira lo fácil que es saber de la vida de desconocidas, por teléfono, tan sólo con preguntarle si se siente identificada con Carmen Machi en el papel de Aída. Hijas del Hormigón será un libro sobre lo hartas que estamos las mujeres de barrio de los señores de barrio que no hacen los baños, pero también de las señoras del centro a las que les fregamos los baños y nos pagan en negro. Sigue leyendo

Ecos de continuidad

Juanjo Cáceres

Podría ser 31 de diciembre y apenas nos daríamos cuenta, pero no a causa de la llegada de las primeras luces de navidad. A medida que se aproxima la finalización de 2021, se va generando la sensación de que 2022 no será muy distinto. Todo hace pensar que el próximo año consistirá, básicamente, en disputar una partida con unas cartas ya repartidas en 2021 y, desde luego, en 2020, puesto que la llegada de la variante ómicron nos confirma que la pandemia sigue tan viva como el uso habitual de las mascarillas. E igualmente nos lo subraya, al menos por la parte que me afecta, la cada vez más cercana tercera dosis para los mayores de 40 años.

Ambiente, pues, de más de lo mismo y sin demasiado gatopardismo, ya que la estabilidad institucional parece que va a ser la tónica, al menos durante la mayor parte del año. Gobierno de España, parlamentos autonómicos, diputaciones y ayuntamientos van aprobando sus presupuestos 2022, conjugando pactos no inéditos, ni tampoco ya sorprendentes, porque dos ejercicios de pandemia han agotado nuestra capacidad de maravillarnos. Ahí tenemos el acuerdo entre Ayuso y Vox en Madrid. Allá tenemos a los Comunes aprobando los presupuestos de Junts per Catalunya y Esquerra Republicana en la Generalitat. A cambio tenemos al emérito líder del grupo municipal barcelonés de ERC, Ernest Maragall, afirmar primero que votará en contra de los presupuestos barceloneses, para desdecirse unas horas después y anunciar su voto favorable, fruto del acuerdo alcanzado en el Parlament y como si de un intercambio de cromos se tratase. Situaciones análogas se han vivido en otros lugares, en un periodo en que se avecina la ejecución de los proyectos Next Generation, la implementación de planes de gobierno realizados durante el presente mandato en las instituciones autonómicas y locales formadas en el año 2019 y todos esos avisos a modo de indicadores que anuncian un, tal vez, intrigante o tal vez, inquietante futuro. Sigue leyendo

Omicrón y la duda entre pasarse de listo y ser precavido

Carlos Hidalgo

La nueva variante del virus, ya bautizada por los medios como “Omicrón”, ya está aquí. Detectada primeramente en Sudáfrica, y luego en varios países más, esta nueva mutación del coronavirus Covid-19 ya es mentada como motivo de preocupación. En un desarrollo de los acontecimientos que recuerda a lo sucedido hace ya dos años, nos encontramos con unos medios que pretenden adelantarse a lo que los científicos no sabrán hasta dentro de unas semanas, a unos síntomas y a unos efectos desconocidos de un virus y a la difícil decisión de qué hacer a la vista de una posible nueva ola de la pandemia, que colapse hospitales y morgues a la vez.

Y como hace dos años, mientras todavía no sabemos qué hacer, ya hay abogados de restringir todo al máximo, volver a activar confinamientos y cuarentenas y sacrificar unos días de actividad para parar el golpe. Y también, la postura de quienes defienden que la vida siga transcurriendo como siempre y que el aumento de la incidencia y de las hospitalizaciones son cosas que le pasan a otros, pero no a nosotros (seamos quienes seamos), que somos los más listos. Sigue leyendo

Bielorrusia: crisis resuelta

LBNL

Recordarán que hace un par de semanas hervían los telediarios con imágenes desgarradoras de inmigrantes hambrientos y ateridos de frío pugnando por entrar desde Bielorrusia en Polonia, Lituania y Letonia. Pues bien, la atención mediática se ha desplazado a otros focos – Omicron desde el viernes – porque la Unión Europea ha sido capaz de afrontar el desafío con determinación y eficacia, ocupándose también de la suerte de los varios miles de seres humanos engañados y estafados por el dictador bielorruso Lukashenko, con el fin de castigar a la UE por haberle sancionado por sus severas violaciones de los derechos humanos de sus compatriotas, que se rebelaron contra su último tongo electoral hace cosa de un año.

La crisis no ha terminado porque todavía quedan algunos miles de víctimas en territorio bielorruso pero, a través de las agencias de la ONU, la UE está procurándoles comida y techo y financiando vuelos de repatriación voluntaria. Igualmente importante han sido las gestiones que han conseguido drenar el flujo de migrantes a Bielorrusia desde Irak, Jordania, Líbano, Turquía y demás capitales. Los gobiernos de dichos países han cooperado y han limitado los embarques – inusualmente voluminosos tras las activas promociones “turísticas” bielorrusas – de viajeros a Minsk.  Y algunas líneas aéreas particularmente importantes – como por ejemplo Turkish Airways – también se han sumado al esfuerzo colectivo. En conclusión, la UE funciona y el último dictador europeo ha fracasado. Menos mal. Sigue leyendo

La libertad individual y el bienestar colectivo

David Rodríguez

La discusión sobre el asunto de la vacunación se está situando como un importante centro de atención durante las últimas semanas. La pandemia vuelve a avanzar con fuerza en toda Europa, y lo hace sobre todo en aquellos lugares con menores tasas de inmunización. Por fortuna, España se halla entre los países con índices de incidencia más bajos, pero en otros estados está teniendo lugar una nueva ola del virus en toda la regla. Los gobiernos occidentales comienzan a pensar en medidas para incentivar más la vacunación, que van desde la lógica de la recompensa (cerveza gratis) hasta la del castigo (no poder ir a trabajar), pasando por el famoso pasaporte covid, que no permite la realización de ciertas actividades sin disponer de la pauta completa. La confusión campa de nuevo a sus anchas, con gobernantes que expresan su malestar por la insolidaridad de algunas personas, y con colectivos que salen a la calle a protestar contra el recorte a sus libertades individuales. Sigue leyendo

Estar donde no toca

Julio Embid

Corría el año 2002 cuando un día de otoño mi compañero de piso y compañero de carrera me invitó a que fuéramos a ver una mani de la Falange contra la inmigración. En realidad, de una de las cinco o seis Falanges que se presentaban a las elecciones en Madrid y que competían por las siglas y por alcanzar el 1% de los votos. Yo, que en aquel entonces ya militaba en un partido de izquierdas, lo vi un poco raro. Primero porque mi compañero de piso era aún más de izquierdas que yo. Y no sabía muy bien por qué quería verla. Segundo porque era a media tarde en el centro de Madrid, muy cerca de la oficina donde años después trabajaría muchos años, en la Glorieta de Bilbao, y teníamos que desplazarnos de propio desde el sur para ir a verla. Evidentemente, ni compartíamos las ideas, ni nada por el estilo, pero con 19 años queríamos ver la extrema derecha de cerca, en su hábitat, libres, coreando sus mensajes. Servidor, que por aquel entonces había leído ya algunos libros sobre las diferentes extremas derechas, sabía distinguir entre fascistas, neonazis, nacional-populistas, nacional-bolcheviques, nostálgicos y casposos, pero no sabía muy bien qué me iba a encontrar dicha tarde. Total que allí nos fuimos. Sigue leyendo

¿Una Lega Anticolau?

Senyor G

Hace días que no se habla tanto de Salvini y su Lega, y parece que la representación de la derecha extrema italiana por él representada está aminorando o siendo embridada. No lo sé, pero este de la Lega es un fenómeno bastante interesante y que como mirón en Cataluña me ha ido dando algunas posibilidades de comparación, reflexión y jugueteo.

En su momento lo que ahora es la Lega nació como un partido solo para el rico norte de Italia. Se inventó, como todos una nación, e incluso llegó a jugar a la independencia y los referéndums un rato. De hecho, tenía un lenguaje y unos posicionamientos despectivos con respecto al sur de Italia que pasaban en lo más moderado por mantener que el sur, empezando en Roma, les robaba. Pero entre unas cosas y otras, alianzas con Berlusconi y otros herederos del fascismo italiano, ha llegado a ser una fuerza para toda Italia, y quitando el norte de su nombre para pasar a ser la Lega con sucursal al sur, al final es una Lega para todos. Sigue leyendo

Franco por equivocación

Carlos Hidalgo

Pablo Casado estaba en Granada, el día antes de acudir al Congreso del PP andaluz. Como tenía mitin el domingo, hizo lo que todo católico practicante que sabe que se va a perder la misa dominical: acudir a la misa de 8 del sábado.

Casado, según informan desde el PP, estaba en un céntrico hotel y la catedral de Granada era el templo que más cerca estaba.

Resultó que el sábado era 20 de noviembre, aniversario de la muerte de Francisco Franco y que la misa era en su honor. Casado dice ser ajeno a ese hecho. Pero el caso es que varios entusiastas del dictador se hicieron fotos con él y hasta hubo saludos romanos y cantos del “Cara Al Sol” en las escaleras de la Catedral. Vamos, que la cosa parece ser bastante evidente. Pero, de nuevo, desde el PP se insiste en que Pablo Casado era ajeno a todo eso y que su presencia en la misa-homenaje al dictador (pagada por la Fundación Francisco Franco) era una mera casualidad. Sigue leyendo

Las vacunas COVID reducen el riesgo de acabar en la UCI en España en más de un 90%

LBNL

Lo digo a colación del dato que vi por televisión el otro día sobre la ocupación en de enfermos de COVID en UCIs en España ahora mismo: un 60% de no vacunados y un 40% de vacunados. Una señora que estaba tomando café en la misma terraza que yo puso el grito en el cielo. Vino a decir, más o menos que menudas vacunas estas que ni inmunizan frente a la enfermedad, ni mitigan realmente el efecto del virus porque solo reducían ínfimamente la posibilidad de acabar en la UCI y correr serio riesgo de vida. ¡Casi la mitad de los que están en la UCI están vacunados! Argüí de mesa a mesa que posiblemente los vacunados en UCI son personas de más edad y con otras patologías previas, pero no me convencí ni a mí mismo porque mi argumentación era puramente especulativa y tendente a encontrar una explicación – posible pero no cierta – que apuntalara la fortaleza de las vacunas. Afortunadamente, desde una tercera mesa intervino otro señor con mejor conocimiento de las matemáticas que puso orden.

Ya sabíamos – algunos, porque otros parecen no darse por enterados – que las vacunas anti COVID no inmunizan contra el virus. Es decir, reducen la probabilidad de que uno se contagie pero no la eliminan. Reducen también la probabilidad de que un vacunado que ha sido contagiado transmita el virus a otro, aunque tampoco la eliminan del todo. Y, sobre todo, las vacunas anti COVID mitigan sus efectos haciendo que la enfermedad te dé mucho menos fuerte de lo que lo haría si no estuvieras vacunado. Lo que no casa con que el 40% de las camas UCI dedicadas a enfermos COVID estén ocupadas por vacunados… Sigue leyendo

Bielorrusia en la mesa

Arthur Mulligan

En este mundo de momentos inesperados y rodeados de medios de información intensivos, sostener la atención en cada nuevo foco es agotador y se multiplican los centros de estudios estratégicos, los “think tanks”, los clubs, los informes periódicos oficiales de big data, incluso la abundante documentación que nos proporciona aquí mismo en forma de amenas lecturas Lluis Camprubí; también la prensa especializada en formato de papel o digital, radios, televisiones, y una zarabanda de ruido difícil de clasificar.

Como casi todo el mundo, cada uno selecciona sus fuentes siempre dependiendo del tiempo disponible y con un poco de suerte conforman opiniones que tras cocinarse a fuego rápido se depositan en encuestas listas para su consumo.

Y entonces, inopinadamente, cuando uno se siente como un pescador en el lago Tiberiades, aparece un comunicador que te dice : «Deja todo lo que estás haciendo y mira hacia aquí, no, ahí no, un poco más arriba, sí, exacto, esa mancha es Bielorrusia que te suena familiar por la raíz de su nombre y que ahora mismo constituye una nueva amenaza para la estabilidad de la UE, tal y como te lo digo, ni más ni menos». Sigue leyendo