¡Rompan consensos!

Ignacio Sánchez-Cuenca

El PP no sólo niega la acusación de crispar a la sociedad con su manera de hacer oposición, sino que devuelve la acusación al Gobierno, atribuyéndole toda la responsabilidad por dividir a la sociedad y romper los consensos constitucionales sobre los que se ha construido la democracia española. Si los dirigentes del PP se ponen como se ponen es porque no les queda más remedio dadas las provocaciones radicales de los socialistas. Ya quisiera Rajoy moderar sus expresiones: es Zapatero el que no le deja otra salida. Rajoy, en los discursos del debate del estado de la nación de 2005 y 2006, insistió en este asunto: el Gobierno se ha propuesto poner el país patas arriba. Un Gobierno así no debería esperar que los españoles de bien (los votantes del PP) vayan a quedarse de brazos cruzados. Combatirán las reformas radicales (supongo que “reforma radical� significa revolución) con todos los medios a su alcance: diciendo burradas en el Parlamento, saliendo a la calle, dejándose querer por Federico Jiménez Losantos, apuntándose a la teoría de la conspiración, invocando a la rebelión cívica (¿?), etc. Sigue leyendo