Permafrost
Este fin de semana han tenido lugar dos manifestaciones con objetos muy diversos: una para insistir en que “Navarra no es negociable��? (sea esto lo que sea) y otra en repulsa por la guerra de Irak. Aunque mi intención dentro de mi proyectada serie sobre el desasosiego moral era detenerme en la cuestión de la guerra que acaba de cumplir su cuarto aniversario, creo que el asunto de Navarra merece una momentánea digresión. No puedo evitarlo, mi vocación de notario de la patraña me impele a ello. En la pelÃcula “Luz de Invierno��? (también conocida como “Los comulgantes��?), de Ingmar Bergman, un pescador de un solitario y grisáceo pueblo nórdico se obsesiona por los supuestos planes atómicos de la China comunista. A miles de kilómetros de dicho paÃs, rodeado de nieve y en la crudeza del invierno norteño, su ansiedad por el imaginado peligro chino es tal, que acaba quitándose la vida. Como ese pescador en un pueblo perdido de escandinavia, la derecha española lleva mucho tiempo agitada e inquieta por gigantes quijotescos que pueblan su fértil imaginario de la amenaza rojiprogre.