Primeras pinceladas

Millán Gómez

 

Tras las vacaciones estivales, el curso político comienza con nuevos bríos y con la agenda política y mediática centrada en la crisis económica. Los políticos, en un modélico ejemplo de solidaridad con aquellos a los que más les afecta la actual situación, han decidido reducirse su sueldo como diputados. A pesar de ello, es más que probable que, excepción hecha de Esperanza Aguirre porque las raquetas de pádel y los perfumes de moda están muy caros, lleguen igualmente a fin de mes. Vivimos una situación complicada pero no en el peor mundo posible, como plantean algunos.

 

Como decía, nuestros representantes vuelven a su labor diaria en una coyuntura económica complicada donde los índices de crecimiento se están desarrollando por debajo de lo estimado en primera instancia. En este tipo de casos uno no sabe bien si creer que realmente nos engañaron con sus previsiones más optimistas o si simplemente la realidad tumbó unas expectativas bien fundadas. Independientemente de eso, lo que urge es que quienes tienen la responsabilidad de gestionar nuestro día a día tomen medidas para paliar las desigualdades sociales y que la moneda no caiga siempre por el lado de los sectores sociales con menos recursos.

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