Lobisón
Aunque inevitablemente disminuida por su comparación con Un Pez Llamado Wanda (1988), por la repetición del trÃo protagonista, Criaturas Feroces (Fred Schepisi y Robert Young, 1997), era una pelÃcula excelente a tÃtulo propio. Como recordarán quienes la vieran, la idea que daba origen al tÃtulo era la irrupción de la modernidad mediática en un zoológico inglés. Adquirido por un magnate empresarial que exige rentabilidades imposibles, el parque se ve inducido a presentar a sus más tranquilas criaturas como bestias peligrosas y asesinas, para evitar su liquidación bajo el argumento de que sólo las fieras son comercialmente atractivas.
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La modernidad también ha irrumpido en el mundo de la enseñanza y la investigación, lo que ha ocasionado bastantes daños a las humanidades, pero ha conducido además a situaciones tan inverosÃmiles como la de presentar como peligrosos a animales aburridamente pacÃficos.