SiciliaÂ
La crisis mundial que vivimos en este momento se deriva del colapso de los mercados financieros. El mundo vio cómo se secaban los circuitos financieros y cómo se deterioraba hasta niveles insospechados la solvencia de los bancos. Sin circulación financiera no hay crédito, y sin crédito no hay demanda. Ahora estamos viviendo el traspaso de estos efectos a la economÃa real. Tras años de bonanza el mundo vive un autentico “invierno de nuestro descontentoâ€. Recesión y paro.
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Los respectivos gobiernos están respondiendo con inyecciones de gasto sorprendentes para intentar hacer la caÃda lo menos profunda y lo más breve posible. Que nadie se llame a engaño, viendo la magnitud del shock es imposible que no se den serios deterioros, al menos temporalmente, en las variables económicas. Igualmente pueril es aducir que se dispone de una receta estupenda para salir del bache mañana por la tarde. ¿Que tendrán las situaciones complicadas para que siempre surjan como setas los vendedores de filtros de amor y similares? Y lo que es peor, para que gente sensata los compre.