Ricardo ParelladaÂ
El martes pasado fue liberado el atunero Alakrana, con sus 36 tripulantes, a cambio de 2.7 millones de euros. Como es natural, el martes todo el mundo se alegró de la liberación y, en un ejercicio de ecuanimidad sin precedentes, se dejó para el dÃa siguiente la reflexión y la petición de cuentas al gobierno por su gestión. Ahora hay abiertos varios interrogantes y debates.Â
Por un lado, se discute la legitimidad y la oportunidad de capturar a los dos piratas y traerlos a España, e incluso se especula sobre cuestiones que en condiciones normales nadie disputarÃa a las instancias judiciales, como dónde juzgarlos, si extraditarlos a un paÃs u otro, si firmar rápidamente un tratado con Somalia para que puedan ser juzgados o cumplir su condena allÃ. Sigue leyendo