Millán Gómez
En un gesto sin apenas precedentes, doce diarios y tres radios lÃderes catalanes han presentado una editorial común a favor del Estatut de Catalunya aprobado en el Parlament en 2006 y posteriormente refrendando en el Congreso de los Diputados y en el Senado. De este modo, los medios de comunicación catalanes han mostrado músculo de cara a la esperamos inminente decisión del Tribunal Constitucional. Exhiben una unidad muy poco común en los medios de comunicación en aras del respeto de la decisión soberana del Parlament y apoyada en las urnas por la sociedad catalana.
Como era de suponer, la caverna ha vuelto a poner el grito en el cielo hasta desembocar en un aluvión de crÃticas completamente desmesuradas que no se producÃa desde los últimos tiempos del tripartito de Pasqual Maragall. Montilla, con sus virtudes y sus defectos, ha demostrado desde su llegada al frente de la Generalitat mayor seriedad que sus antecesores (el nivel estaba bien bajo, para qué engañarnos) dotando al Govern de mayor solidez y cohesión interna. No en vano, en sus tiempos de alcalde de Cornellà le llamaban “la alegrÃa de la huerta†por su poco (siendo condescendientes) sentido del humor. En unos tiempos donde parece que los técnicos se están imponiendo a los ideólogos, Montilla es un claro ejemplo. Ha gestionado el Govern cuidando sus intervenciones públicas y sin las salidas de tono de los miembros del efÃmero tripartito.