Barañain
Aunque la primera vuelta de las elecciones presidenciales francesas ha confirmado la previsión de la victoria de los socialistas de Hollande, el subidón del Frente Nacional de Marine Le Pen por encima de lo que se temía, unido al auge en otros países (Austria, Hungría, Suecia, Dinamarca, Finlandia, etc.) de las más variadas formas de populismo, pero todas con la xenofobia (además del antieuropeísmo) como distintivo-, ha colocado ese fenómeno en el centro de las preocupaciones, de las élites políticas y de los medios de comunicación (una redundancia, lo sé, ya que estos forman parte de esas élites).
¿Debería haber escrito «en el centro de las preocupaciones de los ciudadanos» en vez de referirme a las «élites»? Pues no, porque no es cierto, aunque se empeñen en fingir lo contrario políticos y periodistas. Me parece obligado distinguir lo que son las preocupaciones de la mayoría de los mortales de las que dicen, los que están «en la pomada», que lo son.