Sentirlo mucho

Frans van den Broek

Los linderos de la sentimentalidad son difíciles de definir, pero que vivimos en una cultura hiper-sentimental es un hecho que pocos pueden disputar. De eso trata el último  libro de Theodore Dalrymple, quien ha alborotado las calmas aguas de la corrección política británica con ensayos periodísticos y libros de ensayos que surgen casi todos de su experiencia personal, pero también de sus amplias lecturas y capacitación profesional. Dalrymple, pseudónimo de Anthony Daniels es, o mejor dicho, fue psiquiatra de profesión y trabajó en la cárcel con criminales de todo pelaje, incluidos los de alto riesgo, lo que le permitió acceder a un paisaje humano pocas veces presente en la conciencia colectiva, aparte de los sesgados reportajes de la prensa, sensacionalista o no.

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