Frans van den Broek
Nadie puede negar que el largo proceso de liberación femenina ha conseguido logros impensable tan solo un par de generaciones atrás, a los que de seguro se aunarán muchos más, dado el proceso de globalización y la expansión paulatina de algunos derechos universales, que incluyen la igualdad de la mujer ante la ley y la sociedad. De lo que todavía no estamos muy seguros, creo, es de lo que podría llamar las consecuencias colaterales de estos cambios en la sociedad, pues la igualdad interacciona con los hábitos culturales y las visiones de mundo de las comunidades en evolución y estos cambios pueden resultar en nuevas formas de interacción social que no se preveían o que se desconocían. Esto no desdice en absoluto la valía de la emancipación de la mujer como uno de los procesos históricos más importantes de los últimos siglos en Occidente, pero puede indicar que hasta las mejores intenciones, como suele decirse, pueden crear sus propios caminos al reino de Vulcano, o simplemente sus propias inconveniencias.