Barañain
Resuelto el enigma del resultado electoral, se confirma que un islamista, Mohamed Morsi, será el presidente de Egipto, el principal país -por su población y peso político-, de los afectados por aquello que dio en llamarse “primavera árabe”. Lo que el presidente electo vaya a poder presidir – es decir, cual sea su margen de actuación, con los militares fijando las reglas del juego-, es otro cantar.