Ignacio Sánchez-Cuenca
Lo que ha pasado con De Juana Chaos resume el estado lastimoso de la justicia en España. Se supone que la independencia judicial es una garantÃa contra pasiones populares desenfrenadas, contra la miopÃa de la mayorÃa, contra los excesos de los representantes populares. Sin embargo, lo que hemos visto es cómo tres jueces de la Audiencia Nacional sucumbÃan a la atmósfera histérica creada por polÃticos y periodistas en torno a la salida de la cárcel de este sanguinario terrorista por cumplimiento de condena y dictaban una sentencia absurda de 12 años por dos artÃculos de periódico en los que se lanzaban unas amenazas más o menos veladas. Teniendo en cuenta que quien amenazaba estaba preso y que ya no pinta mucho en la dirección de ETA, fue claramente desproporcionado condenarle a 12 años de cárcel. Sobre todo porque nunca antes se habÃa hecho, cuando en el pasado ha habido amenazas mucho más graves y más peligrosas.