Proceso de rendición

Padre de familia

 

Siete semanas escasas tiene mi hija y parecería que llevara con nosotros toda la vida, engordando y creciendo a toda velocidad. En ese corto espacio de tiempo en el que nos ha hecho inmensamente felices a todos los que la rodeamos, las fuerzas de seguridad han conseguido descabezar el aparato “militar” de ETA en dos ocasiones. No quisiera estar yo en la piel del siguiente “gudari” en la lista sucesoria, cuyo futuro carcelario es perfectamente anticipable.

 

El pobre Ignacio Uría no ha vivido para verlo, como tampoco el ex concejal de Mondragón Isaías Carrasco, el brigada Luis Conde de la Cruz o los guardias civiles Juan Manuel Piñuel, Fernando Trapero y Raúl Centeno, todos ellos asesinados por ETA en 2008.

 

Pero lo cierto es que al tiempo que vamos acumulando nombres a la larga lista de caídos por la barbarie terrorista de ETA, se intensifica todavía más rápidamente el ritmo de detenciones de etarras, tanto prominentes como rasos. Sólo cinco días han tardado las fuerzas de seguridad en responder al vil asesinato de Uría, un viejo desarmado, y apenas tres semanas en arrestar al sucesor de Txeroki desde su detención el pasado 17 de noviembre.

 

La noticia de la detención de Iriondo y dos de sus compinches es muy buena en sí misma pero lo es todavía más dada la tendencia que viene a apuntalar. Si es cierto que, como venimos defendiendo algunos, ETA está dando sus últimos y agónicos coletazos y que está siendo objeto de un proceso de descomposición imparable, lo lógico es que las fuerzas de seguridad vayan siendo capaces de asestarle golpes cada vez más duros y cada vez más rápidamente, como afortunadamente está siendo el caso.  Sigue leyendo

Videojuegos: Prohibir lo desconocido y despreciado

José Saturnino Martínez García

 

De vez en cuando aparece cierta polémica en los medios de comunicación con respecto a los videojuegos. La aparición de uno que sea violento o de algún adolescente perturbado protagonizando actos sanguinarios, que tiene los videojuegos entre otras de sus aficiones, lleva a la defensa de la prohibición de estos videojuegos. Incluso he llegado a leer que la Unión Europea está pensando prohibir este tipo de videojuegos, pues incitan a la violencia.

 

Dicen que está probada la relación entre videojuegos y violencia, pero puede suceder que las personas más violentas sean más propensas a disfrutar con esos juegos, y no a que los juegos produzcan personas más violentas. Por otro lado, aseguran que los jóvenes de ahora son más violentos debido a los videojuegos. En este punto, no puedo más que expresar el escándalo ante tamaña mentira, pues es notorio el descenso de violencia entre la gente joven, a pesar de lo presente que está dicha violencia en los medios de comunicación, que llevados por lo sensacional y espectacular, distorsionan la relación entre hechos sociales raros y su percepción como normal. Mírese cómo estaba el mundo hace unas décadas (por no decir hace 65 años) y se verá que hay menos conflictos, y que el número de muertos en los conflictos en menor[1]. O por ejemplo en EEUU, donde la delincuencia juvenil es menor ahora que hace 30 años, cuando no había videojuegos.

Sigue leyendo

Debilidad mortal

Millán Gómez

Ocurrió en Azpeitia pero pudo haber sucedido en cualquier otro lugar de Euskadi o del resto de España. La víctima fue el empresario Ignacio Uría pero pudo haber sido cualquier otro ciudadano que haya osado rebelarse ante el monstruo o que haya cumplido una serie de preceptos que los terroristas odien. El lugar de los hechos y el nombre de la víctima son dos factores que cambian. En cambio, el quién y la tipología del perjudicado permanecen inmutables. Los asesinatos los comete eta, aunque Gara lo oculte, y los muertos son inocentes que representan unos valores que los etarras detestan.

Esta vez le tocó a Ignacio Uría, empresario vasco y copropietario de la compañía “Altuna y Uría”, una de las constructoras vascas que están llevando a cabo la Y vasca, es decir, la unión mediante AVE de las tres capitales provinciales. Eta ya venía dando macabros avisos a esta empresa porque, al igual que en su momento sucedió con la Central de Lemóniz y la Autovía del Leitzaran, están en contra de su proyecto. Utilizan un supuesto ecologismo para esconder su posición contraria a todo aquel mecanismo que abra Euskadi al mundo. Como tantas otras veces, emplean un presunto argumento romántico para escudarse en su rechazo a todo progreso que pueda vivir su tierra.

Sigue leyendo

Estudios a la boloñesa

Ignacio Sánchez-Cuenca 

 

Como todos los lectores saben a estas alturas, el mundo universitario anda muy revuelto a cuenta del proceso de Bolonia. Aunque las decisiones se tomaron hace años y la reforma está ya muy avanzada, es ahora cuando las protestas comienzan a tener cierto eco en la sociedad. Los esfuerzos convergentes de exquisitos profesores universitarios que escriben en los medios y de estudiantes antisistema que ocupan facultades, unidos en extraña pinza a la hora de denigrar las reformas en marcha, están teniendo cierto éxito, sobre todo ante la pasividad del Gobierno y las autoridades académicas, que, como en muchos otros ámbitos, no aciertan a explicar y justificar sus planes.

 

Comencemos por lo obvio. El plan de Bolonia aspira a conseguir la homogeneización de los estudios superiores en toda Europa, de forma que un licenciado en química de Grecia pueda proseguir sus estudios en Irlanda y su título sea reconocido de forma automática. Se pretende con ello favorecer la movilidad de los estudiantes y crear un espacio de educación superior a escala europea.

  Sigue leyendo

Activarse o morir – o de estado, empresa y desempleo

(Debate Callejero ha decidido, a pesar del terrible atentado de ayer, publicar el artículo que estaba previsto para hoy. No quiere darle a la banda terrorista Eta el protagonismo que tan desesperadamente busca. Esto no implica, por supuesto, que el debate de hoy no se refiera a ese hecho).

 

Frans van den Broek

 

La cuestión de hasta qué punto el estado, o algo que funja como tal, deba inmiscuirse en la vida de los individuos es quizá tan vieja como la humanidad. Puedo imaginarme sin demasiado esfuerzo a un consejo de ancianos deliberando sobre el castigo que merecerían los disolutos jovenzuelos de su día por atreverse a cazar más mamúts que los permitidos por las ancianas costumbres de la tribu, como puedo imaginar a los jóvenes de entonces justificando sus lanzas de más en la necesidad de adaptarse a los glaciares en retirada, poniendo en entredicho la testaruda intromisión de los ancianos (esto me recuerda que uno de los escritos más antiguos, una tablillas sumerias, se quejaban en términos notablemente modernos de la falta de respeto de los jóvenes rebeldes. Al parecer, ciertos temas son, de hecho, intemporales y universales). Como sabe cualquier sociólogo, historiador o politólogo –en verdad, cualquier ciudadano informado- la cuestión está lejos de haberse dirimido con claridad y es casi imposible que lo sea a gusto de todos, y las respuestas a este espinoso y tan humano problema sirven a menudo para clasificar las posturas políticas de partidos y personas. Una menor incidencia del estado en la vida del individuo es postura que suele asociarse con una visión conservadora en política, mientras que una ingerencia mayor del estado para asegurar la prevalencia de una mayor igualdad social es opinión de quienes suelen estar asociados a la izquierda. Pero esta clasificación es tosca, y admite todo tipo de refinamientos y matices, cuando no sorpresas y hasta entuertos. Mal haría el que escribe en intentar desbrozar lo que generaciones de expertos no han podido sino enramar más todavía, por simple ignorancia y discreción, pero quisiera compartir con el lector un ejemplo modesto, que extraigo de mi propia experiencia profesional –felizmente ya pasada-, en el que me parece que la falta de comprensión de este dilema está en operación, y en el que la confusión entre ideología y realidad obnubila el más simple sentido común.

Sigue leyendo

Cultura basura y la Larga cola

Aitor Riveiro

Los anuncios de televisión de la temporada navideña ya están aquí y este año vienen con una novedad que, quizá, les haya pasado inadvertidos a algunos lectores de Debate Callejero. Ahora, las videoconsolas y los vodeojuegos nos los venden Amparó Baró, un abuelo que va a recoger a su nieto al colegio, un ejecutivo tullidito que viaja en ‘business’ o María Escario. El mensaje es claro: estos chismes ya no estás proscritos al cuarto de los adolescentes, sino que está al alcance de cualquiera e, incluso, eres un carca si no tienes en la mesilla de la cama la Nintendo DS con su ‘Brain Trianing’ a juego.

Los creadores de videojuegos se han percatado de que sus productos se dirigían a un nicho muy concreto del mercado y que, además, ese nicho no es en absoluto el que más dinero tiene ni el que posee la capacidad de decidir en un hogar medio. El la planta 59 de algún edificio de Tokio un alto ejecutivo de Nintendo pensó que millones de personas en todo el mundo estaban deseosos de gastarse sus euros (o dólares o yenes o yuanes o lo que sea) y ellos no les daban la oportunidad.

Así, tenemos dos tipos de consolas y de juegos. Los tradicionales y esta nueva tipología que los cazadores de tendencias llaman ‘casual’. De momento los productores tienen en cuenta a todos los públicos, el especializado y exigente frente al que busca pasar el rato. Para el primero, un videojuego es una obra de arte comparable a una gran película de cine; y no les falta razón. Salvando las distancias, algunos de los títulos más reconocidos tienen una calidad y una factura que ya quisieran para sí muchas películas ‘made in Hollywood’. Este ‘jugón’ sigue a sus creadores favoritos, se informa sobre proyectos futuros o nuevos estrenos, ahorra para poder comprarse el último ‘World at War’ o ‘Grand theft auto’; se desilusiona cuando un juego no cumple sus expectativas, aprecia los detalles y los guiños que desarrolladores y diseñadores ponen en las distintas escenas, … Es, en definitiva, un ‘juegónamo’, si me permiten la licencia.

Para el segundo tipo de jugador, la calidad del producto pasa a un segundo plano. No le importa que los gráficos sean un poco peores o que los personajes tengan unos rasgos impersonales. Tampoco presta demasiada atención a fallos de guión o errores de ‘racord’. Quiere pasar un buen rato con sus amigos (o sólo) sin que esto le exija horas y horas de dedicación. Juega, en resumen, como el que va al cine o el que va a un concierto en el que 23 grupos toca cada uno un par de canciones patrocinado por el último helado de Frigo.

El problema es que, poco a poco, los juegos ‘casual’ están empezando a copar el mercado. El motivo es claro: dinero. Es mucho más rentable desarrollar un juego mediocre en unos meses y venderlo a 40 euros que desarrollar una obra de arte en dos años y venderlo a 60; además, es preferible venderle ese producto a 20 millones de personas que a cinco. Cualquiera debería estar de acuerdo con esta idea. ¿Cualquiera?

Sigue leyendo

¿Qué vamos a hacer si China estalla?

Padre de familia

 

En las últimas semanas el Fondo Monetario Internacional ha rebajado la previsión de crecimiento de China hasta menos del 10% para el año en curso y hasta el 7.5% para el año próximo. ¡Ojala España creciera el año que viene solamente la mitad! El problema es que se estima que China necesita crear anualmente varias decenas de millones – cuarenta según algunos analistas – de empleos para absorber a los jóvenes que se incorporan al mercado de trabajo y a las masas que abandonan el paupérrimo campo para enrolarse en las industrias urbanas. El problema será bastante más grave si resulta que el FMI está pecando de optimista y finalmente se cumplen predicciones más sombrías que apuntan a que China pueda crecer bastante menos: hasta un 2% auguran algunos.

Sigue leyendo

Las consecuencias políticas de la crisis económica

Ignacio Urquizu

El último barómetro del Centro de Investigaciones Sociológicas da un empate técnico entre Partido Socialista y Partido Popular. Este resultado coincide con los datos publicados por otras empresas demoscópicas. Todo parece indicar que la crisis económica está pasando factura al Gobierno. Pero, ¿es realmente así? Es decir, ¿qué está sucediendo en los apoyos electorales del Gobierno y la oposición?

Dentro de los apoyos que recibe un partido político hay dos que destacan por su importancia: los que se sitúa en el cinco de la escala ideológica y los que no tienen ideología. Estos tipos de votantes pueden votar a cualquiera de las dos principales formaciones políticas sin que ello suponga una enorme «traición» a su ideología. Además, entre ambos grupos suman un número relevante de ciudadanos. En el último barómetro del CIS de octubre de 2008 representan el 41,56% de la muestra. Por todo ello, estos electores son muy cotizados por PSOE y PP.

En el siguiente gráfico vemos cuánta ventaja saca el Partido Socialista al Partido Popular en estos dos tipos de votantes. Vemos que desde hace un año la formación de Mariano Rajoy se está acercando a los socialistas. Así, si en octubre de 2007 los socialistas tenían una ventaja de 17,21 puntos entre los votantes de centro izquierda, esta diferencia se reduce a algo más de 3 puntos en julio de 2008. Algo similar sucede entre los electores sin ideología, aunque aquí las diferencias son mucho menores y los conservadores se han aproximado enormemente: en octubre de 2007 el PSOE aventaja en 8,28 puntos al PP. En año más tarde, en octubre de 2008, esta cifra es de 1,26.

Diferencia en los apoyos de PSOE y PP entre los votantes de centro izquierda y sin ideología

Fuente: CIS barómetros de opinión y encuesta postelectoral

La pregunta que surge a continuación es: ¿qué está sucediendo dentro de los apoyos electorales de cada partido? La siguiente tabla presenta la intención directa de voto a PP y PSOE según la ideología de los entrevistados. Los datos revelan que el Partido Socialista ha reducido ligeramente sus apoyos entre los electores de izquierda, centro izquierda y sin ideología, aunque en estos dos últimos el descenso no es muy significativo y entra dentro de los márgenes de error de una encuesta. En cambio, el Partido Popular mantiene la intención de voto entre sus potenciales votantes (derecha y extrema derecha) y, al mismo tiempo, aumenta significativamente sus apoyos entre los ciudadanos que se ubican en el cinco de la escala ideológica y los que no declaran ideología alguna. En definitiva, estos datos revelan que el PSOE apenas sufre un ligero desgaste entre estos dos grupos de votantes, mientras que el PP aumenta de forma notable sus apoyos.

Apoyos electorales a PSOE y PP según ideología de los votantes

Extrema Izquierda

(1-2)

Izquierda

(3-4)

Centro Izquierda (5)

Centro Derecha (6)

Derecha

(7-8)

Extrema Derecha

(9-10)

Sin ideología

PSOE Octubre 2007

51,76

71,53

36,2

5,63

5,1

5,71

26,55

Octubre 2008

53,53

66,66

34,65

10,04

2,99

2

25,32

PP Octubre 2007

0

1,65

18,99

76,19

83,52

85,71

18,27

Octubre 2008

0

3,5

23,72

68,03

85,9

88

23,7

Fuente: CIS barómetros de opinión

¿Qué está sucediendo? Hay dos posibles hipótesis a estos resultados: la moderación en el estilo de oposición y la crisis económica. Por un lado, quizás Mariano Rajoy ha conseguido convencer a los electores más moderados que ha abandonado la estrategia de la crispación. Por otro, puede que la errática gestión de la crisis económica en el arranque de la legislatura por parte del Gobierno haya trasladado una imagen de improvisación a una parte del electorado. Por ello, como señalo anteriormente, en el barómetro de julio de 2008 la diferencia entre PSOE y PP entre los votantes de centro izquierda es algo más de tres puntos. No obstante, el cambio de discurso por parte del Gobierno y la adopción de medidas económicas pueden que explique por qué en octubre de 2008 los socialistas recuperan parte de la ventaja perdida entre los electores que se sitúan en el cinco de la escala ideológica. En estos momentos, y con los datos disponibles, es difícil saber cuál de los dos argumentos es el correcto. Por ahora, lo único cierto es que el Partido Popular se aproxima peligrosamente al Partido Socialista en dos grupos de votantes clave.