Aitor Riveiro
“Paco, estamos contigoâ€. Con estas palabras ha firmado Mariano Rajoy su sentencia de muerte polÃtica, de la misma forma que aquél “pongo la mano en el fuego†que Felipe González soltó para tratar de proteger Mariano Rubio a costa de su ascencendia sobre la ciudadanÃa le valió perder el poder, al menos en parte. Lo que pasa es que el presidente del PP no es, para su desgracia, el ex presidente del Gobierno y esa primera persona del plural con la que Rajoy ha tratado de arropar al presidente de la Generalitat valenciana, Francisco Camps, vale menos que la primera persona del singular de González.