LobisónÂ
Parece lógico pensar que los momentos de crisis económica aguda tienen efectos sociales poco previsibles, y entre los sociólogos, que ya eran audaces mucho antes de que las tertulias ofrecieran campo libre a la imaginación, no faltan los que relacionan los ciclos económicos con la moda: habiendo sido la minifalda el emblema de los felices años sesenta, la crisis de los setenta y primero ochenta debÃa conducir inevitablemente a un alargamiento del vestido femenino. ¿Por qué no? Quizá los economistas deberÃan vigilar más la longitud de las faldas en vez de hacer encuestas a los empresarios.