Melinda
5. Don ElÃas en la playa
 Era a mediados del mes de junio y ese año estaba haciendo calor, por lo que Don ElÃas fijó enseguida la fecha para pasar unos dÃas en la playa con su mujer y sus dos nietos pequeños. Â
– Justina, mañana salimos a las 7:00. Ten a los chicos listos a esa hora porque hay que salir temprano- le dijo Don ElÃas a su hija, la vÃspera del viaje.
 Madrugar era lo habitual para Don ElÃas; pero cuando iba de viaje – especialmente, si iba al sur-, su costumbre era salir mucho antes del amanecer para que no le cogiera el sol de plano. Esta vez sólo iban a Gijón, pero el estado de las carreteras hacÃa que el trayecto durase unas cuantas  horas. Algo antes de la hora señalada, Saturnino, el chofer, se disponÃa a bajar las maletas y algún bulto al coche, de forma que a las 7 en punto partÃan los cinco rumbo al norte. Don ElÃas delante, en el asiento del copiloto y Doña MarÃa detrás, con sus nietos, Juan y Marta.