Barañain
A mediados de agosto una noticia que primero fue extendiéndose por Internet y luego saltó a las páginas de “The New York Times†y del británico “The Guardian†puso de los nervios a Human Rigths Watch (HRW) la conocida y potente organización vigilante del cumplimiento de los derechos humanos, fundada en 1978 al calor de los Acuerdos de Helsinki (inicialmente se llamó “Helsinki Watchâ€).
La historia afectaba al señor Marc Garlasco, uno de sus más destacados “investigadores†y “experto†en asuntos militares, protagonista de las más aceradas crÃticas a Israel por el uso desproporcionado de su fuerza y el daño a la población civil palestina. Se sabÃa del personaje que habÃa trabajado en el Pentágono antes de incorporarse a HRW y que, aficionado como era a la historia militar, habÃa escrito algún libro sobre la parafernalia bélica de los nazis. El mosqueo surgió cuando se desveló que era asiduo participante en foros relacionados con ese mundillo de los fascinados por el atrezzo nazi (lo hacÃa con un nick dudoso o ambiguo – “Flak88â€-, nombre de una pieza de artillerÃa de la Wermach que también se ha usado como código de comunicación entre neonazis).