H2S3
Eso al menos es lo que parece deducirse del giro del Gobierno hacia la ortodoxia económica. Bien explicaba BarañaÃn ayer los lÃmites de dicho giro, que no va a afectar, al menos en principio, a las partidas presupuestarias que el Gobierno Zapatero viene considerando como más sensibles desde hace cinco años (becas, pensiones, dependencia, I+D+i, Ayuda al Desarrollo, etc). Pero no deja de ser cierto también que el mantra del Gobierno frente a la crisis – “los más humildes no van a pagar la factura de la crisis porque el gasto social no se va a recortar†– cada vez resuena con menos fuerza.
Como no podÃa ser de otra manera, que dirÃa cualquier redundante a la moda, porque las medidas extraordinarias de gasto público para compensar la sequÃa de liquidez privada no pueden prolongarse indefinidamente. Bueno, en realidad, en teorÃa sà podrÃan prolongarse, otra coas son las consecuencias que ello conllevarÃa para España si optara por esa vÃa en solitario, cuando las principales economÃas del mundo están optando por echar el freno.