MagallanesÂ
Ayer, domingo, se han celebrado elecciones legislativas en Irak. En los últimos meses se ha producido una escalada terrorÃfica para impedir su celebración, con gran cantidad de bombas y centenares de  heridos y muertos. A pesar de ello, se han celebrado unos comicios que van ser decisivos sobre todo para el futuro de Irak, pero también para EE.UU. El presidente Obama ganó las elecciones de EE.UU. por varias razones y no es la menor su promesa de marcharse de Irak pasara lo que pasara allÃ. El plan está en marcha; actualmente hay 90.000 tropas que se van a reducir para que el 1 de septiembre solo queden 50.000 tropas. Aunque la mayorÃa se van a dedicar a labores de adiestramiento del ejército iraquÃ, también van a proteger la región autónoma kurda del norte – con importantes yacimientos petrolÃferos - de posibles ataques desde Bagdad. Si no surge de estas elecciones una coalición capaz de gobernar Irak y se retorna a una guerra soterrada entre chiÃes radicales, chiÃes moderados, sunÃes moderados, sunÃes baasistas y extremistas de Al Qaeda, la tentación de EE.UU. va a ser la de continuar allà sin disminuir sus tropas. Pero, aunque lo pidieran los iraquÃes, EE.UU. ya no puede volver con más tropas: serÃa la peor traición de Obama a sus promesas.