Millán Gómez
“La Deputación de Ourense no puede ser un lugar donde se paguen favores polÃticosâ€. Quien decÃa esto el verano pasado es el nuevo flamante fichaje del clan de los Baltar para el PPdeG de Ourense, Eladio Fernández. Y dirán ustedes, ¿quién es este sujeto? Pues un señor que se acostó el miércoles por la noche siendo vicesecretario de la ejecutiva provincial del PSdeG de Ourense y se despertó el jueves por la mañana como nuevo militante del PPdeG. Eso sÃ, con una elegante boina liberal. Es la prueba humana de que “mañana será otro dÃaâ€. Y nunca mejor dicho. A la hora de escribir estas lÃneas los equipos de investigación estaban analizando pruebas con el fin de determinar qué alimentos ingirió y qué lÃquidos introdujo en su cuerpo Fernández en la noche del miércoles. Hay dos lÃneas de investigación: o bien se bebió hasta el agua de los floreros o como segunda opción se contempla la posibilidad de que el susodicho haya fumado alguna sustancia prohibida. Esperaremos acontecimientos. Pedro José aún no se ha pronunciado, es un tema que por ahora no le incumbe en demasÃa. Su nuevo best seller serial está en proceso.
El PSdeG monta un circo y le crecen los enanos. Los socialistas hablan de “violación polÃtica†mientras que el presidente de la Xunta se enteró de esta evolución ideológica sin precedentes al mismo tiempo que los medios. Es decir, un servidor tiene la misma influencia en el PPdeG de Ourense que el lÃder del partido en Galicia. No me dirán que no es una inyección de moral importante. Uno no se acostumbra a despertarse por la mañana y conocer de primera mano que tiene semejante capacidad de decisión en el principal partido gallego. Queda meridianamente claro cómo están las cosas entre Feijóo y el clan Baltar, ya saben, ese lobby que contrata 35 porteros para un edificio público de dos puertas. Ni la Casa Blanca está tan custodiada. Otra cosa no pero seguridad, lo que se dice seguridad, en Ourense sà la hay. Las cosas como son. Para que luego digan que los Baltar no hacen las cosas bien.