Sicilia
Deportes, fútbol u otros similares no es un tema que en este electrónico remanso de paz se suela tratar mucho, pero hoy toca. ¿Por qué? Puede deberse a que un grado tan exacerbado de futbolitis como el que se da cuando se celebra un mundial, solo acontece cada cuatro años y por aquellos entonces Debate Callejero no existÃa. Puede deberse a que la agenda polÃtica está, a estas alturas de año, un poco manoseada de más. Puede deberse a que el calor invita a lo lúdico y no a lo sesudo. Puede deberse a que, sÃ, el domingo “La Roja†juega la final del mundial. O a todo junto, o a absolutamente ninguna de las anteriores, a saber.
El ambiente que generan los mundiales es especial. Obviando los lugares comunes que hablan de “calles vacÃasâ€, de “arremolinamiento†alrededor de los televisores, de “emoción compartida†y de “22 tÃos en calzoncillosâ€, a mi lo que me gusta es leer las secciones deportivas especiales todos los dÃas, o casi todos, si se puede.
 Treinta dÃas de competición y mucha gente analizándolo, dan para generar muchas historias. Hay protagonistas bien definidos, buenos, malos, secundarios, tragedia, comedia, drama, historias moralizantes, chuscas…. y épica, épica a mansalva.