Millán Gómez
El Debate sobre el Estado de la Nación no ha aportado novedad alguna al escenario polÃtico. Rajoy ha pedido elecciones anticipadas y ha seguido zurrando de lo lindo a un Zapatero que se ha defendido con uñas y dientes. El presidente del Gobierno ha reconocido que ha perdido confianza ciudadana pero, en un contexto donde Rajoy tenÃa las de ganar ante un rival desgastado y aislado parlamentariamente, supo defenderse con dignidad hasta el punto de que sólo los medios más cercanos a Rajoy le dan como perdedor. Como ya predijo Durán i Lleida, “el PP no se puede ir de rositasâ€.
Tal y como dijo Coalición Canaria, no es el momento de elecciones. La disolución del parlamento sólo producirÃa un vacÃo polÃtico que no nos podemos permitir con la que está cayendo. DifÃcilmente podremos salir antes de la crisis si perdemos unos meses preciosos para seguir trabajando y ver más cerca la luz al final del túnel. Lo contrario es tener un sentido de Estado que se reduce exclusivamente a cuando los intereses del paÃs coinciden con los electorales. Como dijo el propio Zapatero el miércoles, los nacionalistas han demostrado mayor sentido de Estado aceptando algunas medidas de ajuste económico que aquellos que tan patriotas se sienten.