H2S3
Muchos de ustedes estarán ya de vacaciones y muchos otros a punto de salir hacia el ¿merecido? descanso estival. Y seguro que, pese al abaratamiento de las tarifas aéreas y la extensión de nuestra red de alta velocidad ferroviaria, la mayorÃa elegirá –o se verá obligado- a coger el coche y darse una paliza al volante con el cónyuge y los churumbeles –y quién sabe si no también los abuelos y las mascotas familiares- hasta la playa, la montaña o doquiera que vayan.
Por el camino habrán de encontrarse con conductores curtidos y noveles, buenos y malos, pesadamente lentos y agresivamente rápidos, y surcarán autopistas de lujo, autovÃas más que aceptables y carreteras regionales en estado lamentable. El trayecto –lo sabemos- es peligroso, como corresponde a un desplazamiento en una máquina que se desplaza a velocidades intrÃnsecamente peligrosas, y esperemos que todos lleguemos y volvamos sanos y salvos.