Millán Gómez
Estos últimos dÃas han salido a la luz diferentes sondeos que muestran que Zapatero se encuentra quizás en el peor momento desde que llegó a la Presidencia en 2004. Su empatÃa con la opinión pública ha caÃdo sobremanera. La crisis y las decisiones tomadas a raÃz de la recesión han lastrado su credibilidad y reputación. A poco más de un año de las elecciones generales, Zapatero no ha confirmado su deseo de volver a presentarse como candidato ni ha renunciado a dicha posibilidad. La gran incógnita no se ha despejado. Jugar a dilatar la decisión pública puede hacerle ganar tiempo para escoger la mejor opción o, por el contrario, puede perjudicar su autoridad al transmitir al electorado ciertas dudas fundadas sobre su propia autoestima. Un polÃtico que no transmite confianza en sà mismo es un cadáver polÃtico ya a corto plazo.