Dagfinn
Ocurre algunas veces que una canción, una imagen o una frase te visitan por sorpresa y se instalan por un tiempo en tu cabeza. Recientemente me ha ocurrido con esta frase de la sabiduría popular, que llegó a mis oidos a través de un libro de Rosa Montero: «las mujeres dan sexo para recibir amor y los hombres dan amor para recibir sexo».
No sabría valorar la calidad literaria de la frase, ni su profundidad intelectual, simplemente se ha quedado rondando entre mis pensamientos. Por momentos como si de una visita incómoda se tratase, y por otros, como una auténtica revelación.
Ahora que ha pasado la euforia y me estoy liberando de la dichosa frase, es cuando puedo reflexionar con sosiego sobre ella.