Millán Gómez
A estas alturas del partido parece más o menos previsible un batacazo socialista en las elecciones generales de 2012. A ningún ciudadano le queda la menor duda de que de celebrarse hoy unos comicios, los resultados socialistas serÃan muy negativos. Todo esto con el agravante de que el principal partido de la oposición presentará como candidato a un dirigente perdedor que, siendo condescendientes con él, digamos que tiene poco carisma. Ante la actual debilidad socialista, miembros del PSOE ya se estrujan la cabeza ante una posible sucesión al frente del partido. La situación es enormemente compleja pero igualmente inevitable llegado el momento. Los socialistas deben centrar sus esfuerzos primeramente en sacar al paÃs de la crisis y, desde el punto de vista electoral, plantearse objetivos cortoplacistas, es decir, las elecciones locales y posteriormente las generales. Independientemente de esto deben dedicarle cierto tiempo a reflexionar sobre los errores cometidos y analizar quién y quiénes deberÃan pilotar la nave si, como todo parece indicar, Zapatero está ante su última temporada como Presidente del Gobierno.