Lobisón
Al abrir el diario en Internet la primera noticia es que las empresas se están preparando para la desaparición del euro, o al menos Reuters les está preguntando por sus planes al respecto. Al lado, nos explican que la reunión de los ministros de finanzas de la Eurozona fue un nuevo gatillazo, y que lo mejor que se les ha ocurrido es recurrir al FMI para reforzar el Fondo Europeo de Estabilidad Financiera. Eso sÃ, todos están de acuerdo en que lo que suceda en los próximos dÃas puede ser decisivo. El resultado es que el ciudadano de a pie siente una gran impotencia, similar a la que puede que sintieran muchos europeos en el verano de 1939.
En este contexto lo único positivo —o al menos divertido— es el razonamiento de Jacques Attali en Euronews: para sacar el bazuca y comenzar a comprar masivamente deuda de los paÃses en riesgo, en el mercado secundario, el BCE no necesita autorización de nadie, y si Mario Draghi no toma inmediatamente esa decisión el euro puede desaparecer, y con él su muy respetable puesto de trabajo como presidente de dicha institución. Quizá éste sea un buen razonamiento para que se atreva a tirarse de una vez a la piscina. Pero cabe temer que también él necesite sentir el calor de las llamas en carne propia antes de mostrar audacia.