Frans van den Broek
¿Ha tenido alguno de los lectores la oportunidad de participar en un entrenamiento laboral? No me refiero a sesiones de actualización técnica o de intercambio de información o de preparación para actividades concretas, como proyectos o conferencias. Me refiero a ejercicios de construcción de espÃritu de equipo, por ejemplo, o a cursos relámpago de comunicación intercultural o a cómo entresacar el lÃder que uno tiene dentro de las profundidades de inanidad en que está sumergido y utilizarlo para mejor efectividad y crecimiento de la empresa. Si uno no ha tenido el placer de participar en un curso de estos, le aconsejo que nunca lo haga, si puede evitarlo: el cuerpo tiene una capacidad limitada de sofocación y tedio y tanta pusilanimidad puede ser dañina para la mente.