Sigo siendo anglófilo

LBNL

Siempre he recelado de quiénes se dejaban llevar por los instintos y reclamaban la exclusión del Reino Unido de la Unión Europea, así que no es de extrañar que el resultado de la Cumbre de la semana pasada me llene de amargura: la marginación de Gran Bretaña de la Unión no es buena ni para la Unión ni para Gran Bretaña.

Al contrario, la Unión es mucho más fuerte gracias a la Gran Bretaña, a su poderío, a sus capacidades, a su tradición. Es el único país que conozco que es plenamente democrático pese a las innumerables deficiencias de su sistema legal, teóricas y suplidas en la práctica por unos usos y costumbres que para nuestra democracia bien quisiera.

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