Arthur Mulligan
De repente la política en Occidente se tiñó de rojo marciano y suenan tambores de guerra que aumentan su intensidad, evocando un pasado amargo que tiene en común con nuestra época la insatisfacción de grandes masas que no acaban de ver los beneficios personales en el indudable crecimiento de la economía, de disfrutar de los avances científico técnicos aplicados a sus vidas y la proletarización creciente de grandes grupos de asalariados, sumidos todos en la incertidumbre de sus consecuencias. Sociológicamente responden a una polarización política creciente en donde destaca la extrema derecha con proclamas populistas, xenófobas y autoritarias que a duras penas logran moderar las fuerzas centrales.
Además, arrastramos una guerra en las fronteras de la UE apoyando a Ucrania contra la agresión de Rusia con una notable cantidad de recursos (cerca de 500.000 MM de €) (NB: la ayuda total de la UE a Ucrania desde la invasión asciende a casi 150.000 MM de €) que les ha permitido resistir hasta ahora a los combatientes ucranianos no obstante perder hasta hoy aproximadamente el 20 % del territorio. Sigue leyendo