Juanjo Cáceres
Otra escena teatral absolutamente imaginaria y ficticia
Personajes: Pedro, presidente; Félix, ministro de la presidencia
Es domingo por la noche. Félix entra en el despacho de Pedro luciendo una sonrisa de oreja a oreja.
- Pedro, ya he trasladado tu felicitación a Salvador. ¡Dice que te lo agradece, pero que se la podías haber dado tú mismo!
- Hombre, sí que podía, pero no tengo claro que Salvador me haya perdonado del todo. ¡Cuando le confesé lo de la carta y que no podría estar en los actos de Sabadell y Santa Coloma me dijo de todo! Tuve que sosegarle tocándole la fibra: “Salvador, que fuiste ministro de Sanidad, ¡cuídame un poco más!”
- No me extraña, ¡es que menuda faena nos hiciste!
- Un mal momento lo tiene cualquiera. Aquel día lo veía todo muy negro, la situación pintaba muy mal y por una vez vi el precipicio cerca de mí… Pero ya ves, al final nada de nada: unas llamaditas por aquí, un fin de semana con Begoña por allá, y oye, ¡como nuevo!
- Te advierto que nos lo hiciste pasar fatal ¡Y en plena campaña catalana además!