¿Qué pasó en New Hampshire?

Humberto Chao desde Conway, Carolina del Sur
(traducido por J.O.)

Pues que se han vuelto las tornas. Hilaria Clinton perdió en las primarias de Iowa su aureola de  “inevitable” que le arrebató Barak Obama, y ahora la ha recuperado en New Hampshire. Hemos vuelto a la «primera casilla» del juego. Solo cinco días separaban las primarias de Iowa y New Hampshire, y en tan poco tiempo parecía imposible que la maquinaria electoral tan bien montada de Hilaria pudiese cambiar la pésima impresión que produjo su traspiés en Iowa. Por la misma razón todos los debates de la calleja americana no saben a ciencia cierta qué pasó en New Hampshire.Casi el día antes de las elecciones primarias una pregunta personal descompuso a Hilaria. Se le asomaron las lágrimas e hizo unos comentarios candorosos que presentaron por primera vez a la muñeca de acero como una mujer de carne y hueso, y además atribulada por las campañas de los machos. Tan importante como su tribulación lacrimosa fue la manera como se recompuso en el acto: no llegó a llorar, se reprimió enseguida dando unas muestras de impresionante compostura. Muchas mujeres que iban a votar por Obama se volcaron por Hilaria tras este acto a pesar de que los «machos» enseguida empezaron a preguntar si no había sido también parte de su deliberada presentación.
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