Econcon
Cada vez que sube el petróleo en el solar patrio nos toca mesarnos los cabellos, rasgarnos las vestiduras y cubrirnos la cabeza de cenizas. Es que no hay otra, se encabrita el precio del crudo y el IPC acelera, nos suben las gasolinas, en cadena nos suben otras cuantas cosas más y encima, como colofón, nuestro diferencial con la Zona Euro se nos inflama bastante indecorosamente. (El que no se consuela es porque no quiere, al menos cuando baja el precio del crudo, los efectos se reproducen a la inversa.)