Cambio climático 2. Tras el “ajustazo”

 Sicilia

En el artículo anterior se presentaba la tesis de si se estaba llegando al fin de un ciclo político corto, marcado por los datos reiteradamente malos en lo económico, y por tanto favorable a una estrategia “de desgaste” por parte de la oposición, para pasar a uno donde la coyuntura económica mejora a corto y medio plazo, favoreciendo así otro tipo de climas políticos distintos.

Justo ese día, Zapatero fue a las Cortes a presentar un plan de ajuste que pretende ahorrar 14.000 millones de euros en dos años, y que bloquea la subida de las pensiones, baja salarios a los funcionarios, elimina el cheque-bebé y reduce importantes partidas de inversión. No se tocaban los ingresos. ¿Qué opciones se abren ahora?

La reacción social aparentemente ha sido fortísima en sentido contrario al Gobierno por la toma de estas medidas. Por mucho que la situación lo exigiese, e independientemente de lo acertadas a largo plazo que puedan ser (no se entra en ello), la contestación entre el electorado más próximo al Gobierno es de decepción cuando menos, que se transforma en estupefacción cuando se percibe que en el resto de países europeos, planes similares siempre aparejan un toque fiscal sobre las rentas altas. Error muy grave que conduce de nuevo a una rectificación apresurada y sin concretar. La medida económica no carece de sentido (sobre todo, no había otro camino a seguir ya que “todos” hemos decidido que el crecimiento económico no importa nada, y que lo clave son los déficit) pero no encaja en absoluto con el discurso hasta la fecha ni se ha articulado de manera digerible para el “propio público”. Duro revés que Zapatero en persona va a tener que encajar.

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