Sí, pero depende

Aitor Riveiro

El presidente del Congreso, José Bono, tiene un problema. Durante los años de la opulencia, el por entonces presidente de Castilla- La Mancha hizo lo que muchos, demasiados españoles: especular y tirar de contactos para ello. El problema radica, precisamente, en que, igual que ahora, por entonces ejercía un cargo público. Y algunos de sus negocios entroncan directamente con dicho ejercicio.

Los detalles, prolijos, están todos recogidos en un descriptivo reportaje de Público del pasado sábado. La liebre, sin embargo, la levantó el periódico de Intereconomía La Gaceta, aunque su tratamiento informativo deje bastante que desear. El resto de medios han pasado de puntillas por el asunto y solo la importancia política que está adquiriendo hará que deje de ser así.

Y es que el PP ya se ha aferrado al ‘caso Bono’ con todas sus fuerzas, pese a que tras las primeras denuncias diversos dirigentes del partido mostraron su precaución. Sin embargo, la precampaña electoral lanzada en Castilla-La Mancha con la retirada del proyecto de reforma del estatuto de autonomía y la proximidad de la fecha en la que el Tribunal Supremo debe decidir si reabre el ‘caso de los trajes’ que apunta a Valencia han provocado un viraje en la actitud de los de Rajoy. Sigue leyendo