BarañaÃn
Fue una casualidad que la reciente visita hecha por Zapatero a TurquÃa coincidiera con la escalada de agresividad verbal y diplomática desencadenada por el islamista Erdogan, jefe de gobierno de aquel paÃs, tras el varapalo recibido con el informe de la “comisión Palmer†al Secretario General de la ONU sobre el incidente del Mavi Marmara y resto de la flotilla turca que intentó romper el bloqueo israelà sobre Gaza. Recuérdese que dicho informe –en cuyos trabajos han participado también representantes de Israel y TurquÃa-, ha avalado la legalidad del bloqueo y de la interceptación israelà de la flotilla islamista.
El gobierno de Recep Tayip Erdogan encajó muy mal el informe Palmer y, tras renegar del mismo, suspendió acuerdos militares con el gobierno de Jerusalén, anunció que piensa tomar acciones legales contra algunos polÃticos israelÃes y, ya lanzado, aseguró que “TurquÃa va a tomar medidas para garantizar la libre circulación en el este del Mediterráneoâ€. El propio Erdogan concretó –en una entrevista en la televisión qatarà Al Jazeera-, que la armada turca escoltarÃa a los barcos que llevaran asistencia a los palestinos de Gaza, sugiriendo asà nada más y nada menos que la posibilidad de un enfrentamiento naval con Israel (posteriormente, como suele ocurrir en estos casos, lo ha desmentido, ya que sus palabras “no fueron bien interpretadasâ€.