De resoluciones diplomáticas, falsificaciones y apreciaciones shakesperianas

Barañain 

En “El País”, tras dos semanas de continua  apología de Mamud Abbás por su iniciativa ante la ONU y pese a haber hecho desfilar a una docena de articulistas – en un inmisericorde bombardeo de “pensamiento único” sobre el conflicto árabe-israelí -,  debían creer ayer que  aún les quedaba algo de mala baba por soltar. Claro, faltaba el ideólogo mayor. El “experto” Miguel Angel Bastenier no podía privarnos de su magisterio:

 “Ante la Asamblea de la ONU, el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, no tuvo reparo en repetir el conocido mantra de que Israel había más que cumplido la resolución 242 de la ONU con la retirada de Gaza en 2005. La resobada -y resabiada- argumentación se basa en que el texto aprobado por el Consejo en su versión inglesa es gramaticalmente ambiguo a la hora de pedir la retirada de los territorios, pero hay una versión francesa igualmente oficial, que no ofrece lugar a dudas. Si los autores de la resolución hubieran querido permitir a Israel una retirada a la carta, así lo habrían expresado; y, por añadidura, lord Caradon, redactor del texto, despejó cualquier equívoco diciendo públicamente que eran todos y bien todos.” (El País 28/10/10) Sigue leyendo