Lobisón
En su crÃtica de la mitificación del liderazgo (el dÃa 25), José S. MartÃnez señalaba que tal y como están las cosas el PP también podrÃa ganar las elecciones si su candidato fuera, en vez de Rajoy, una papelera. Algo de eso hay, claro, pero conviene subrayar los inconvenientes que podrÃa tener la elección de una papelera para la presidencia del Gobierno. Sin ignorar por ello sus ventajas: normalmente las papeleras están diseñadas de tal forma que tienden a ser muy estables, para evitar sobresaltos a los usuarios.
Pero por eso mismo las papeleras no son proclives a cambiar de opinión, por mucho que cambien las circunstancias, contra lo que John Maynard Keynes consideraba propio de los seres racionales. Es más, normalmente las papeleras, aunque existen modelos más o menos transparentes, son poco dadas a expresar sus opiniones, por lo que a lo más se las puede uno imaginar hurgando en lo que contienen.