Millán Gómez
El Partido Popular cuenta ya los dÃas para llegar a La Moncloa. Llevan haciéndolo desde, cuanto menos, pasado el primer año de la legislatura en curso. Desde entonces se han dedicado a esperar con pereza. Bostezo por aquÃ, crÃtica al Gobierno (muchas fundamentadas) por allá. Del programa electoral, “ese animal mitológico†como brillantemente definió Ignacio Escolar, no sabemos nada. Han celebrado una convención y la novedad principal fue la alternativa de la cadena perpetua. Respetable pero bordeando la inconstitucionalidad.
Eso sÃ, los populares han presentado algunos de sus principales candidatos a las listas electorales. En Madrid han optado por lo coherente, pues los cinco primeros son obviamente Rajoy, seguido de Soraya Sáenz de SantamarÃa, Ana Mato, Gallardón y Miguel Arias Cañete. Pueden gustar más o menos pero parece razonable que coloquen a gente con peso en el partido y la número dos fue la portavoz parlamentaria, la número tres ocupa la responsabilidad organizativa y electoral, mientras que el quinto fue designado en el famosa Congreso de Valencia como Presidente del Comité Electoral Nacional. La novedad es Gallardón, lo cual responde a sus más que conocidos deseos de saltar a la arena nacional y abandonar asà la polÃtica local y autonómica. Entre eso y aprovechar la mentira polÃtica que supone el alcalde madrileño es tremendamente rentable, siempre desde el punto de vista electoral, claro. Bueno, mientras no lo coloquen de Ministro de EconomÃa, por supuesto.