Artículo colectivo
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Antesala
Mando un soplido desde ultramar para apagar las velas de este quinto cumpleaños. En este sexto año de andadura, que todos nuestros soplidos se sientan en medio de los vendavales que están por venir. Abrazos y soplidos callejeros.
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Barañain
Perseverando
Empezamos esto para no dejarnos arrastrar por la marea de rebeldes cÃvicos pre-a-porter que amenazaba con ocupar toda la blogosfera, cogimos gusto a la cosa y… aquà estamos, cinco años después. A veces parece que damos siempre vueltas a la misma noria: ¡y es que, a pesar de los pesares, nos gusta la polÃtica más que a un tonto un lapicero! Pero si echamos la vista atrás, y repasamos el año transcurrido, nos sorprende la variedad del “temario†abordado desde esta ventana.
¡SÃ, tenÃamos que estar aquÃ! ¿Cómo Ãbamos a perdernos la discusión sobre la crisis interminable,  la voracidad de los mercados o las decisiones del BCE? TenÃamos que comentar el fin del ciclo de Zapatero, la vuelta de CiU y la marcha triunfal de Rajoy, pero también sobre el 15-M, la Ley Sinde, el cambio en la constitución, los 110 km/h o los recortes sociales. ¿Quién, si no, iba a despotricar tanto contra el Supremo a cuenta de Bildu? Atentos tanto al glamour como a la impostura, no creÃmos una palabra ni a Camps sobre sus trajes, ni a Berlusconi sobre sus polvos. Ni a la teleEspe. Hemos sabido, un año más, del informe Pisa y del debate sobre el estado de la nación, pero también hemos hecho un hueco a la melancolÃa, a las emociones, a la soledad, al psicoanálisis, al arte de cúchares, a las tareas del héroe o a las andanzas de una tal Lola en Nueva York,… que de todo ha habido en este DC (¡si hasta un articulista se ha atrevido con un homenaje a Zapatero!). Entre la esperanza y la desconfianza, hemos analizado la primavera árabe y hemos asistido al final de Bin Laden y de Gadafi. Estuvimos pendientes de Fukushima y, de modo recurrente, nos asomamos al conflicto de Oriente Medio, o sea, al conflicto. Cómo somos raritos, hasta hemos dedicado un hueco a las elecciones en Perú y en Finlandia. Y, en fin, ¿cómo nos Ãbamos a perder la claudicación de ETA?
¡¡A saber qué nuevas emociones nos aguardan en los próximos doce meses!! ¡¡Permanezcan atentos a sus pantallas!! Sigue leyendo
