Senyor_G
Al Amigo Gagarin.
Como otros viejos pueblos llenos de superstición, nuestro paÃs se dispone a la entrega de sangre y carne humana al monstruo informe de más allá de nuestras fronteras para tratar de aplacarlo. Si la tradición siempre nos ha hablado de jóvenes y bellas vÃrgenes, nosotros nos proponemos ofrendar como chivo expiatorio a toda una generación, la de los 70’s, aunque no sólo.
Suenan los mantras de los sacerdotes sacrificiales y sus monaguillos: cultura del esfuerzo, se acabó la fiesta, hemos vivido por encima de vuestras posibilidades y otros cánticos. ¡Sacrificio! ¡Sacrificio! Nos toca ser engullidos por la voracidad insaciable del monstruo. Allá van nuestros votos en forma de recortes: sociales, polÃticos, económicos y sindicales. Todo a la pira purificadora. Sigue leyendo