Aitor Riveiro
Si ustedes consultan los periódicos de los últimos dÃas podrán comprobar que en la Asamblea de Madrid se ha celebrado una comisión de investigación para tratar de depurar las responsabilidades polÃticas derivadas de los espionajes que miembros del Gobierno regional ordenaron sobre compañeros de partido, tanto en esta como en otras administraciones. Sin embargo, dicha comisión no ha sido más que un paripé, una gran mentira.
El Partido Popular de Madrid ha utilizado su mayorÃa absoluta desde el primer momento para marcar el devenir de la comisión. No es ilegal, claro; tampoco es ilegÃtimo. Pero sà inmoral. La comisión la ha presidido un diputado del PP, algo que tiene pocos precedentes a lo largo y ancho del paÃs. Para más inri, quien la presidÃa era uno de los presuntos implicados en la ‘operación Gürtel’ que tantos disgustos está creando en Génova 13.
El PP de Madrid trató, ya digo, de boicotear la comisión desde un principio. Vetó multitud de comparecencias, incluso las de aquellos miembros del propio partido que fueron espiados por personal adscrito al Gobierno que dirige Esperanza Aguirre, que debe de tener una gran confianza en su gente y en sus compañeros para impedir al vicealcalde de Madrid o al ex consejero de Justicia de su propio Ejecutivo, y hombre de confianza del presidente del PP, explicarse ante los representantes de los ciudadanos.