Verso suelto a la vizcaína

Millán Gómez

En política estamos acostumbrados a dirigentes cuyas declaraciones siempre son las mismas. Aburren a un santo. Apenas ofrecen información y siempre se limitan al discurso oficial. Al guión predeterminado. El interés informativo reside más en la interpretación de una palabra suelta que en el cuerpo principal de su alocución. Con eso ya hacemos debate. Con poco nos contentamos. Es más, los periodistas tendemos más a buscar las opiniones de los disidentes oficiales (aquellos que han hecho carrera paralela con un micrófono delante para marcar territorio y ganar popularidad, no tanto prestigio) o de aquellos, muchos menos, que simplemente dicen lo que piensan les parezca fantástico, bueno o gravísimo al receptor de turno porque son coherentes con sus propios principios. Porque sí, hay gente que los tiene, incluso existen políticos que tienen principios. Exclusiva mundial. En este último grupo se encuentra Antonio Basagoiti, presidente del Partido Popular de Euskadi.

Basagoiti es un dirigente del PP vasco y, por lo tanto, ya sólo por eso merece todo nuestro cariño, admiración y apoyo. Alguien que pone en juego su vida por luchar por la libertad es un modelo a seguir aunque pensase que la tierra es cuadrada, que no es el caso. Pero además de eso suma muchas otras cualidades. Y defectos, por supuesto, que no por ser de Bilbao va a ser perfecto. Porque ya saben que los bilbaínos nacen donde les sale de los cojones. Basagoiti en Madrid, por ejemplo.

Sigue leyendo