El poder en el vértice

Arthur Mulligan

El 30 de Septiembre de 2016 el secretario general en funciones -según la terminología estrenada por Ferraz- comparecía un viernes pasadas las 20.50 horas. No estaba previsto que lo hiciera, no lo había hecho desde el golpe palaciego de sus críticos, y de hecho su equipo avisó con poca antelación. No expondría su informe político, como en las anteriores citas del máximo órgano entre congresos así que era la oportunidad de oro para lanzar un último mensaje a sus huestes y un desafío a sus contrarios. En los primeros minutos que sucedieron a la convocatoria, se especulaba con que podría anunciar su dimisión. «No le conocéis bien», bromeaban sus colaboradores para resaltar que Sánchez nunca claudica, ni siquiera cuando está más acorralado que nunca, después de la dimisión en bloque de 17 integrantes de su ejecutiva que, con las tres bajas ya existentes, sumaban la mitad más uno de los miembros de la dirección elegida en julio de 2014.

«Pido que este comité decida mañana, sin más dilación: o se monta una gestora, como algunos pretenden, para que lleve al PSOE a un Gobierno de Rajoy, necesariamente a través de la abstención del PSOE. O deciden los militantes en un congreso, mantenemos el no a Rajoy e intentamos el Gobierno alternativo, de cambio y transversal que aprobó el comité federal del PSOE. Esta es la cuestión de fondo, este es el auténtico debate, y podemos aclararlo», aseguró, en una maniobra que pretendía escorar a sus críticos a la derecha del partido. Lo que quería el secretario general no es tanto cambiar el orden del día, sino «centrar el debate en lo importante», ligando el debate de la gestora que piden sus detractores con la abstención, cuando ellos no lo habían hecho. Y que el comité, en consecuencia, no se pierda en debates «reglamentarios». Sigue leyendo

Votando por la normalidad

Senyor G

Nunca dejó de estar en el candelero lo de hacer de la familia normal una propuesta política, esa forma de familia teórica que nos viene de las organizaciones vinculadas a ciertas religiosidades. No quiero señalar a nadie. Eso que antes se decía conservadores, aunque a día de hoy nadie sabe qué quiere decir semejante concepto, hoy he leído “ultraconservador”. En cualquier caso nos tenemos que defender de esas formaciones que siguen haciendo de ello su propuesta. Es necesario recordar algunas cosas, porque si estamos donde estamos ha sido con su oposición, aunque ahora nos quieren vender la moto.

Yo seguiré votando por llevar una vida normal, la mía. Me dan miedo esos partidos que están por involucionar en tantas cosas de la vida común que llevamos. Los que nos hablan de vida normal o de que vamos por el atolladero moral y esas cosas y te plantan en “lo de antes”.

Ese en “lo de antes”, en que no podías tener sexo hasta que te casabas. Como hombre y con recursos podías escapar de eso tal que así. Si no, no podías decidir. No, no ha caído del cielo la apertura de ir con quieras. La norma legal decía que debías llegar virgen al matrimonio. No podías probar antes con quién te placiese, no, era ilegal y perseguido. Sí, es necesario recordarlo, que esto de tener sexo antes de casarse estaba prohibido. Ni rozar el larguero. Sigue leyendo

Feijóo respira… de momento

Carlos Hidalgo

Al final tenemos un CGPJ renovado. Los problemas de la pareja de Ayuso y su torpeza dando cobijo al circo de Milei han provocado que la presidenta madrileña esconda la cabeza debajo del ala el tiempo suficiente como para que el presidente de su partido, Alberto Núñez Feijóo, se sienta lo suficientemente fuerte como para dar luz verde a la renovación del gobierno de los jueces, con unas condiciones que son básicamente iguales a las que se habían acordado con el PSOE hace casi dos años y que luego no se llegaron a firmar por presiones del ecosistema político y mediático madrileño.

Esto no quiere decir que el expresidente gallego haya logrado vencer definitivamente a Ayuso y afianzado su liderazgo de manera permanente, pero le ha dado una pequeña victoria y un muy necesitado protagonismo tras demasiados meses de ir a remolque de las ocurrencias de la que fuera amiga personal y luego ejecutora de Pablo Casado, el antecesor de Feijóo al frente del PP.

Como el actual presidente del PP sigue sin sentirse seguro del todo, no puede abandonar una pose de dureza y la táctica de tierra quemada que empezó Casado y en el día en el que leéis estas líneas el PP ha comenzado una campaña titulada “la semana fantástica de la corrupción en el PSOE”, en la que sus portavoces más faltones, como el motivado Miguel Tellado o el desubicado Elias Bendodo intentan crear un ambiente parecido al de principios de los años 90, para ver si logran así ampliar su escasa ventaja frente al PSOE en las encuestas. Sigue leyendo

La patria de los políticos

Verónica Ugarte

De este lado del Atlántico…

Finalmente la Generalitat compró la Masia de Francesc Macià, “l’Avi” como se le recuerda en estas tierras. Figura central del Independentismo catalán, quien juega siempre y ahora mismo con más ganas, a vender su patria ilusa con tal de no ceder y ser responsables para que Salvador Illa sea el nuevo President.

La Masia está casi destrozada y tiene un valor cultural que no niego. Pero es inmoral seguir utilizando el pasado según convenga para dar pasos perdidos hacia una ruta desconocida. Ahora mismo el Govern en funciones dedicará 50.000 euros a las primeras obras de restauración. Esa cifra puede no parecer alta, pero si hablamos de oportunismo político, cualquier derrama que tenga como destino el fomentar el orgullo patrio no tiene cabida cuando nos estamos jugando la estabilidad política y económica desde hace ya más de diez años.

Cualquier nacionalismo empleado como odio hacia quien no comparte nuestras ideas inicia la ruta del desencuentro. Ya mismo los catalanes están más que hartos de la simple idea de volver a votar y de que Junts pretenda imponer su reina en Waterloo, pasando por encima de cualquier interés real y práctico de lo que es necesario realizar en Casa Nostra: tender puentes, arreglar diferencias, luchar por los servicios públicos donde se tienen competencias. Sigue leyendo

Pedofilia y abuso de poder en los altos círculos de Francia

Verónica Ugarte

Desde 1978 el cineasta de origen polaco Roman Polanski vive en Francia al huir de la justicia de EEUU por haber sido acusado de abuso a una menor de 13 años. En 2009 fue arrestado en Suiza y estuvo bajo arresto domiciliario por casi un año, hasta que finalmente, las autoridades suizas negaron la extradición.

Durante ese tiempo varias voces de apoyo firme incondicional se hicieron escuchar en Francia; una de ellas fue la de Frédéric Mitterrand quien afirmó rotundamente que el arresto al cineasta carecía de sentido puesto que había sido perdonado por la víctima. Un nuevo escándalo se había desatado.

En esos momentos Mitterrand era el Ministro de Cultura bajo el Gobierno de Nicolás Sarkozy. Sus palabras no pasaron desapercibidas y recibió ataques directos. Marine Le Pen le acusó de pedofilia y de haber sido cliente del turismo sexual en Tailandia, tal y como se reflejaba, según Le Pen, en unos de sus libros autobiográficos, “La mauvaise vie”, aparecido en 2005. Sigue leyendo

Asuntos privados que son públicos

Carlos Hidalgo

Este viernes el presidente de Argentina, Javier Milei, visitó España por segunda vez. Y por segunda vez, de manera privada, según los servicios diplomáticos de Argentina y de España. Sin embargo, Milei y sus partidarios en España, exigieron honores de jefe de Estado en visita oficial. Entre ellos, el ser recibido por el Rey, Felipe VI. Eso sí, sin visitar al Presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, al cual insultó profusamente antes de su visita y, por supuesto, durante la visita, siendo aplaudido por la audiencia congregada para él por Isabel Díaz Ayuso, presidenta de la Comunidad de Madrid, que le concedió una condecoración y concertó la visita sin contar para nada con el Ministerio de Exteriores, que es quien tiene las competencias exclusivas en política exterior, tal y como disponen la Constitución y la Ley de Acción Exterior.

Da la casualidad de que esa ley fue aprobada por el Gobierno de Mariano Rajoy para impedir que Cataluña mantuviera una diplomacia propia a través de DiploCat e, ironías de la vida, ha sido vulnerada por una presidenta regional obsesionada por el protagonismo y a la que no le importa robar el foco, no solo al Gobierno de España, sino al líder de su partido, que ni está, ni se le espera en todo este asunto. Sigue leyendo

Nostalgia de transparencia

Arthur Mulligan

El 21 de Julio de 1969, la civilización occidental alcanzó el apogeo de la prosperidad y de la audacia humana. Los hombres andaban sobre la Luna y la imaginación desencadenó sucesivos sueños acerca de la conquista del espacio, colonizando planetas para, tal vez, habitar otras galaxias, hasta que en 1986 la explosión del Challenger nos despertó a todos, terminando de algún modo con la esperanza de un progreso perpetuo que junto al mito de la frontera constituían el corazón de esa civilización.

Contrariamente a lo que piensan los medios impresionistas, el momento que vivimos tiene menos que ver con la guerra civil que con la decadencia de una sociedad rica y pacífica, pero agotada, deprimida y orientada a explosiones de violencia nihilista, una sociedad «víctima de su propio éxito».

Desde Silicon Valley prometiendo rupturas tecnológicas asombrosas que cambiarían nuestras vidas animando el crecimiento económico, hemos entrado en una era de límites económicos estructurales: peso demográfico de una sociedad envejecida y menos productiva, exceso de deuda, agotamiento de los progresos en materia de educación, problemas medioambientales aunque es verdad que (Internet) ha sido una revolución espectacular pero esencialmente virtual, y los progresos numéricos han ocupado más nuestros cerebros que cambiado nuestras vidas, menos en cualquier caso que la electricidad, el vapor, el ferrocarril, el agua corriente, las vacunas y el átomo. Sigue leyendo

Extrema y de mano dura

Senyor G

Hace 20 o 25 años, uno de los libros del momento era algo así como ETA nació en un seminario. No lo leí, pero cualquier día cae si me lo topo. No sé si el subtítulo o la portada debería haber aclarado que, sobre todo, ETA nació durante el Franquismo. Ahora además podríamos añadir que acabó durante esta democracia. A veces hay que decir obviedades, sobre todo a los que alardean de ciertas cosas: cuando la extrema derecha, o la derecha nacional, o como se quieran autodefinir o referenciar a día de hoy, gobernó, y además sin ningún tipo de cortapisas. fue cuando nació ETA. no el periodo constitucional.

Y no sólo ETA, al final del franquismo nacieron muchos más grupos armados, algunos poco conocidos quizás, y otros mucho más como GRAPO, FRAP o MIL. Y esto solo entre los que se reivindicaban de izquierdas. Si además añadimos hasta las primeras elecciones podemos encontrar ahí otros grupos siempre dispuestos a tirar contra obreros, feministas, periféricos y ateos, como los Guerrilleros de Cristo Rey. Sigue leyendo

Los Idus de Yolanda Díaz

Juanjo Cáceres

En las calles de Roma se fraguaba una traición. Puede que realmente alguien advirtiese a Julio Cesar de que debía guardarse de los idus de marzo, pero nada impidió que el dictador romano acabase entrando igualmente en el edificio del Senado, y con su magnicidio, también en la eternidad. La tradición romana nos legó una historia detallada de su asesinato, así como de sus motivaciones: Cesar, proclamado dictador vitalicio, coqueteaba cada vez más con la idea de erigirse en monarca, relegando al Senado a una mera cámara consultiva compuesta, principalmente, por aduladores.

España se parece mucho a la antigua Roma. Heredamos su idioma y le debemos una gran parte de nuestro acervo cultural, convirtiendo ciertos municipios en monumentales ciudades, que sin su herencia hubieran caído hace mucho en el mayor de los olvidos. Puede que todo ese legado no nos haya dejado solo el arte de regar los campos, sino también el de la traición. Puede que a Yolanda también la advirtieran del complot que se tramaba, pero no llegó a ser del todo consciente de la lógica del mismo. Los conspiradores hacía tiempo que hablaban entre ellos, pero no se atrevían a dar el paso, ni se sentían lo bastante fuertes, ya que una maquinación requiere de todos los elementos necesarios para prosperar.

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La tómbola que siempre toca

Julio Embid

El pasado domingo tuvieron lugar las elecciones al Parlamento Europeo y asistimos alucinados a un resultado inédito en España: dos listas diferentes de ultraderecha lograban representación. En España no había ocurrido antes. Miento, en Cataluña en las últimas elecciones autonómicas sí, con la entrada de Alliança Catalana en el Parlament. Ultraderecha amb tomaquet.

Resulta curioso que una campaña con pocos fondos (no había farolas ni autobuses con la cara de Alvise) como la de Se Acabó la Fiesta lograse 800.000 votos, pero su campo de batalla es otro: Telegram y los bulos, un bulardo detrás de otro. Por lo general cuando personas con dos dedos de frente me hablan de la Agenda 2030 (que en realidad no es sino un listado de buenas obras como la paz en el mundo o acabar con el hambre y reciclar aprobada por la ONU y todos los países), desconecto. Para la ultraderecha es la suma de todo lo que no les gusta y todo lo malo, incluyendo hacer la cama al levantarse por las mañanas, poner el ticket en la zona azul o levantar la tapa antes de mear. En Telegram y en Tiktok hay innumerables propagandistas diciendo que todo lo malo que te ocurre no es culpa tuya sino de la Agenda 2030, una suerte de Protocolos de Sion del siglo XXI, que han hecho que tu mujer, José Luis, te haya dejado, harta de que vinieras borracho a casa, porque el feminismo le ha lavado el cerebro, y ahora no tengas ropa limpia que ponerte porque no te apañas con la lavadora. Sigue leyendo